Aprovechando un tiempo especial para acercar a las personas de diferentes generaciones

El primer día, ambos grupos llevaron a cabo una yincana con diferentes juegos para conocerse mutuamente e ir creando vínculos entre jóvenes y mayores. El segundo día, los residentes narraron a los jóvenes cómo vivían antiguamente y cómo han cambiado las cosas: cómo trabajaban en casa, en labores del campo, la dureza del trabajo, el esfuerzo para sacar adelante a sus hijos, etcétera. Por último, el encuentro del tercer día se orientó a un carácter más lúdico; así, se celebró un bingo —con su pertinente regalo de línea y bingo—. Al terminar, todos disfrutaron de una merendola donde pasaron un buen rato contando anécdotas.
Tal y como señalan desde la residencia, «los y las residentes han disfrutado muchísimo. Agradecemos mucho la visita de los jóvenes de la pastoral de Durango, que tanto han alegrado la Semana Santa a los mayores».


