Han puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos para poder reponer el material sustraído y salvar la próxima edición

DURANGO | El histórico festival solidario 40 Minutu Rock, nacido hace una década en Durango con el objetivo de reivindicar el regreso de los presos y exiliados, atraviesa su momento más difícil tras sufrir un robo en la comarca: la sustracción de todo su material eléctrico, valorado en más de 10.000 euros, ha puesto en jaque la continuidad de su próxima edición.
El colectivo organizador, que trabaja durante todo el año y cuenta con la implicación de decenas de voluntarios, ha denunciado este miércoles, en una movilización, este ataque como un golpe no solo económico, sino también moral: “Ha sido un ataque contra el trabajo de voluntarios y ciudadanos durante todo el año, contra la reivindicación y la lucha de un pueblo”, lamentan en su comunicado. La magnitud de la pérdida hace inviable, por el momento, la celebración del festival, cuya décima edición estaba prevista para el próximo 21 de febrero.
Campaña de fondos
Pese a este duro golpe, la organización no tira la toalla. Han puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos para poder reponer el material sustraído y salvar la próxima edición. Animan a toda la ciudadanía y colectivos a colaborar, bien a través de aportaciones en la plataforma Itsulapikoa.eus o mediante Bizum (código 12260). Además, agradecen los mensajes de apoyo recibidos y llaman a reflexionar sobre la importancia de proteger y fortalecer las redes de solidaridad popular. “Seguiremos trabajando para que el 40 Minutu Rock siga siendo altavoz de nuestras reivindicaciones. Pero no podremos hacerlo sin el empuje de todo el pueblo”, concluyen, convencidos de que la respuesta colectiva será clave para que el festival vuelva a llenar de música y compromiso las calles de Durango.



