El ciclismo de Bizkaia exige a la Mancomunidad de Durangaldea la cobertura «urgente» de la instalación aunque «todo apunta a que el proyecto no prospere»

DURANGALDEA – El colectivo ciclista de Bizkaia ha alzado la voz para exigir que se concrete, de una vez por todas, un proyecto largamente postergado pero vital para el futuro del deporte en la comarca: la construcción de la cubierta del velódromo. Escuelas, clubes y deportistas califican esta infraestructura como «imprescindible» para poder desarrollar y practicar el ciclismo en pista con plenas garantías de seguridad. Estas mismas fuentes sostienen que este mes en el ente supramunicipal debatirá sobre el proyecto aunque «todo apunta a que no prospere»
La comunidad ciclista recuerda que la dependencia de las condiciones meteorológicas supone un freno insalvable, especialmente durante los meses de invierno. El frío y las lluvias habituales en Bizkaia dificultan gravemente, e incluso impiden, mantener un calendario regular de entrenamientos y competiciones. Disponer de un velódromo cubierto corregiría esta anomalía, garantizando la actividad deportiva de forma ininterrumpida durante los 365 días del año.
Desde el sector técnico y formativo se hace especial hincapié en que la formación de las nuevas generaciones de ciclistas está en juego. Sin unas infraestructuras adaptadas a los tiempos actuales y blindadas contra el mal tiempo, resulta muy complejo equipararse a otros territorios y asegurar el relevo generacional en el ciclismo en pista.
«No estamos hablando de un capricho, sino de una necesidad real para nuestros deportistas», apuntan desde el colectivo. La demanda no solo busca el alto rendimiento, sino ofrecer un entorno seguro para los niños y jóvenes que dan sus primeros pasos en las escuelas de ciclismo locales.
Un espacio polivalente
Más allá del beneficio estrictamente deportivo, el proyecto se defiende también como una inversión estratégica para la ciudadanía en general. El diseño de la cubierta transformaría la instalación en un recinto polivalente y moderno con capacidad para albergar no solo ciclismo, sino también eventos culturales, sociales y otras disciplinas deportivas, convirtiéndose en un motor dinamizador para toda la comarca de Durangaldea.
Las miradas del colectivo apuntan directamente a la administración comarcal. Los firmantes de la petición recuerdan que la responsabilidad de dar los pasos definitivos y asumir los compromisos económicos y de gestión recae sobre la Mancomunidad de Durangaldea.
Por ello, han instado formalmente a la institución comarcal a desbloquear el proyecto y tramitar su ejecución lo antes posible, saldando así una deuda histórica con un deporte de arraigada tradición en el territorio.



