Se ha recuperado el terreno perdido y se ha reducido el riesgo para las personas que frecuentan la zona recreativa de Mekoleta

OTXANDIO | La Agencia Vasca del Agua-URA, adscrita al departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, ha finalizado los trabajos de restauración y estabilización de la margen derecha del río Oleta en el entorno del azud de Presazelai, donde una avenida registrada en 2025 provocó la rotura parcial del estribo derecho y una importante erosión de la ribera. La actuación ha recuperado el terreno perdido, ha reducido el riesgo para las personas que frecuentan la zona recreativa de Mekoleta y ha mejorado la continuidad fluvial del cauce.
Los trabajos, ejecutados con técnicas de bioingeniería, han permitido restablecer la estabilidad de la margen erosionada sin introducir elementos rígidos que alteren la dinámica del río, buscando la integración natural de las actuaciones en el entorno. “La actuación de Presazelai es un ejemplo claro de cómo restaurar una ribera dañada con técnicas naturales, compatibles con la dinámica del río y con su biodiversidad. Hemos recuperado estabilidad, seguridad y calidad ecológica al mismo tiempo”, señala el equipo técnico de la obra.
Convenio
Los trabajos se han llevado a cabo en el marco del convenio de colaboración entre URA y el Ayuntamiento de Otxandio para acometer coordinadamente labores de mantenimiento, conservación, recuperación, restauración y mejora ambiental en los ríos del municipio, y ha requerido una inversión de 46.000 euros IVA incluido. Este proyecto cuenta con financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, FEDER 2021-2027.
Para consolidar la margen, se han hincado troncos alineados en el pie de margen para contener el material (gravas y tierra vegetal) con el que se ha creado un nuevo talud estable y sobre el que se ha colocado manta de yute biodegradable para proteger el talud y favorecer su revegetación. Además, la actuación ha permitido mejorar la continuidad fluvial: la rotura del estribo había abierto un cauce lateral naturalizado. La restauración acometida mantiene esa apertura, y permite una mayor conectividad longitudinal; un flujo más natural.
La zona se encuentra en la periferia de protección de la ZEC “Embalses del sistema del Zadorra”. Por ello, URA ha aplicado medidas ambientales específicas tales como la protección de las hayas trasmochas del área recreativa; la minimización de afecciones al hábitat del visón europeo y la nutria; trabajo en seco para evitar turbidez en el agua; uso de varas vivas de sauces para la bioingeniería; o la siembra prevista con especies herbáceas propias de la aliseda cantábrica.



