La negativa a modificar el horario obligó a varias familias a cambiar sus vuelos y prolongar su estancia para poder disputar la final

FUTBOL | El equipo cadete de la Cultural de Durango caía con la cabeza alta. El conjunto durangarra puso punto final ayer a su brillante participación en la Mallorca Cup Vicente del Bosque con un subcampeonato que sabe a orgullo, después de completar una semana sobresaliente y volver a demostrar su potencial competitivo lejos de casa. Sin embargo, la final estuvo marcada por la polémica incluso antes de que echara a rodar el balón. El club durangarra denunció públicamente una situación que generó indignación. Y es que el partido decisivo estaba fijado ayer a las 20.00 horas, exactamente a la misma hora que despegaba el vuelo de regreso del equipo hacia Bilbao, un viaje contratado desde hacía meses.
Progenitores de los jugadores explicaron que durante el torneo se les trasladó la posibilidad de adaptar el horario en caso de clasificarse para la final, pero finalmente ese cambio no se produjo. Según el club, el rival, Levante Academy, rechazó modificar la hora prevista alegando cuestiones logísticas. La situación obligó a varias familias a reorganizar sus planes a contrarreloj, teniendo que asumir el coste de nuevos billetes de avión y una noche extra de alojamiento para que los jóvenes futbolistas pudieran disputar la final.
Pese a todo, la Cultural decidió competir y lo hizo respaldada por su afición en un disputado choque que concluyó 2-1 para Levante Academy. Más allá del resultado, el conjunto durangarra regresa con la satisfacción del trabajo bien hecho y con la sensación de haber representado con orgullo sus colores, aunque con la amarga sensación de que la organización pudo haber evitado una situación que muchos consideran injusta. La expedición durangarra llegará en la jornada de hoy a casa con el subcampeonato y las buenas sensaciones transmitidas en el verde.



