Ha permitido además la contratación de seis mujeres mayores de 45 años para realizar tareas de apoyo y acompañamiento social

DURANGO | El Ayuntamiento durangarra ha hecho balance del Programa de Acompañamiento y Apoyo a Personas en Situación de Soledad No Deseada, una iniciativa cofinanciada por Lanbide–Servicio Vasco de Empleo y el propio Consistorio que ha permitido ofrecer un recurso de proximidad a personas que sufren aislamiento social, promoviendo su bienestar, autonomía e integración comunitaria.
A lo largo del proyecto se ha atendido a un total de 24 personas (19 mujeres y 5 hombres) de perfiles muy diversos: desde menores de 40 años hasta personas mayores de 80. Unas cifras que, según destacan desde el equipo promotor, confirman que la soledad no deseada es una realidad que puede impactar en cualquier etapa de la vida debido a duelos, problemas de movilidad, fallos en la red de apoyo o dificultades de integración.
Casi 240 intervenciones
La metodología del programa se ha basado en un modelo centrado en la persona. Tras una acogida y valoración inicial, se diseñó un plan a medida para cada usuario. En total, se han completado 239 acompañamientos personalizados —con un promedio de 47,8 intervenciones mensuales de 90 minutos de duración cada una— y se han ejecutado 22 derivaciones a recursos comunitarios.
Entre las actuaciones realizadas destacan el apoyo emocional, 66 paseos, 56 acompañamientos en el propio domicilio, asistencia sanitaria, ayuda en la tramitación de documentación y gestiones, así como seguimiento telefónico y fomento de la participación en actividades sociales del municipio. Jesica Ruiz, concejala de Acción Social, ha destacado que «La soledad no deseada es una prioridad para el Ayuntamiento de Durango. Los resultados demuestran que una intervención coordinada tiene un impacto real en la vida de las personas: no solo reducimos el aislamiento, sino que ayudamos a crear redes de apoyo que perduran en el tiempo. Seguiremos consolidando este modelo centrado en la persona para construir un Durango más inclusivo».
Empleo local
Además de su vertiente comunitaria, la iniciativa ha tenido un importante impacto en la inserción laboral. Enmarcado en el Plan de Empleo Local, el programa ha contado con una subvención de 75.000 euros de Lanbide, complementada con 3.638,73 euros de aportación municipal.
Esta inversión ha permitido la contratación de seis mujeres —una coordinadora y cinco acompañantes—, todas ellas mayores de 45 años y en su mayoría desempleadas de larga duración, fortaleciendo así la cohesión social y el empleo en la villa.



