Con un presupuesto de 428.817 euros y cinco meses de plazo, la obra liberará un espacio condicionado desde 1970

DURANGO | La Plaza del Ayuntamiento de Durango comenzará su histórica transformación a principios de octubre. Las obras arrancarán con el derribo del antiguo edificio de Correos, una infraestructura construida en 1970 cuya eliminación permitirá recuperar espacio público y ganar amplitud en pleno Casco Histórico. El Consistorio informó de los pormenores y plazos de la actuación al vecindario en una reunión celebrada este martes en la Casa Consistorial.
La intervención ha sido adjudicada a la empresa Altuna y Uria, S.A. por un importe de 428.817,67 euros (sin IVA) y contará con un plazo de ejecución de cinco meses. La hoja de ruta diseñada contempla una primera fase de trabajos en el interior del inmueble a principios de mes, mientras que la demolición exterior y la posterior urbanización del terreno liberado se llevarán a cabo una vez concluidas las fiestas de San Fausto.
Acabado espejo y ‘Ginkgo biloba’
El proyecto de remodelación nace de la propuesta ganadora del concurso de ideas firmado por el estudio Gonzalez Cavia y Cabrera-Arquitectura, Urbanismo y Paisaje S.L. El objetivo central es reforzar la conexión visual con la fachada consistorial y ganar accesibilidad mediante los siguientes elementos clave:
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Pavimento y perspectiva: Instalación de un firme continuo de piedra caliza beige y un tratamiento de efecto espejo en la pared medianera colindante para duplicar la sensación de amplitud y reflejar el edificio consistorial.
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Mobiliario y vegetación: Colocación de un gran banco de piedra negra y la plantación de ejemplares de Ginkgo biloba, especie vinculada a la memoria histórica de Durango que aportará zonas de sombra.
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Sostenibilidad e iluminación: Integración de fuentes de agua y un sistema de alumbrado empotrado que eliminará los postes visibles para ofrecer una estética limpia.
La alcaldesa de Durango, Mireia Elkoroiribe, subrayaba que este proyecto permitirá «recuperar un espacio más amplio, inclusivo y preparado para el disfrute de toda la ciudadanía, combinando la memoria del lugar con una nueva forma de vivir la plaza».



