Cinco equipos han medido sus destrezas ante las vaquillas en una tarde repleta de emoción, caídas y carcajadas


DURANGO | La fiesta y la competitividad más divertida se han apoderado esta tarde de la Zezen Plaza de Durango con la celebración del esperadísimo Grand Prix de cuadrillas. El coso durangarra ha colgado el cartel de aforo completo en la primera gran cita del calendario festivo, demostrando las ganas que tenía el municipio de volcarse con uno de los actos más multitudinarios de los Sanfaustos.
Un total de cinco cuadrillas se han visto las caras sobre la arena en un circuito de obstáculos donde no ha faltado de nada. Los participantes han tenido que sacar a relucir toda su agilidad, reflejos y estrategia para superar las exigentes pruebas de velocidad y equilibrio evitando en todo momento los embates de las vaquillas.

La piscina del ruedo
Si hay un elemento que ha desatado el furor entre el público de la grada y los propios jóvenes en la pista, ha sido la piscina instalada en el centro del ruedo. Convertida en la principal novedad y atracción de esta edición, la poza ha dejado imágenes espectaculares con chapuzones de infarto, rescates ‘in extremis’ y más de un participante buscando refugio a la desesperada ante el empuje de las reses.
A pesar de los inevitables resbalones y algún que otro susto sin consecuencias, el buen ambiente y el espíritu de deportividad han sido la nota dominante durante toda la jornada. La grada, completamente abarrotada y entregada con cánticos y pancartas, ha arropado a sus equipos en cada pase, consolidando este torneo como una de las citas imprescindibles de las fiestas de San Fausto.







