La planta abadiñarra, que depende en gran parte de los pedidos de Mercedes, afronta un recorte progresivo ligado al fin de la producción de la furgoneta VS20

ABADIÑO | La planta de Gestamp en Abadiño prevé reducir su plantilla en hasta 280 trabajadores hasta 2030, según han trasladado fuentes sindicales, debido a la caída prevista de la carga de trabajo en los próximos años.
Actualmente, la fábrica cuenta con alrededor de 700 empleados y su actividad depende en gran medida de los pedidos de Mercedes, que representan más del 70 % de la producción del centro.
La reducción está vinculada a la nueva plataforma de furgonetas eléctricas VAN.EA que la compañía alemana producirá en su planta de Vitoria-Gasteiz. Según las mismas fuentes, Mercedes ha optado por reducir el peso de Gestamp en el suministro de componentes para este nuevo modelo.
En la actualidad, gran parte de la actividad de la planta de Abadiño está ligada a la fabricación de piezas para la furgoneta VS20, un modelo de combustión cuya producción está previsto que finalice en 2030. La empresa calcula que, a medida que se acerque esa fecha, la carga de trabajo podría reducirse en torno a un 50 %, lo que generaría un excedente de entre 250 y 280 trabajadores.
Entre 2028 y 2030
Las fuentes sindicales señalan que no se prevén ajustes inmediatos, ya que el volumen de trabajo sigue siendo elevado en estos momentos. No obstante, la reducción de actividad se irá notando progresivamente en los próximos años y se intensificará especialmente entre 2028 y 2030.
En paralelo, la dirección ha planteado medidas para gestionar parte del ajuste de plantilla. Entre ellas, salidas voluntarias con indemnizaciones equivalentes al despido improcedente más 30.000 euros, con un máximo de 80.000 euros.
Además, se ha propuesto una alternativa para 18 trabajadores que en 2026 debían acceder al contrato de relevo, con una fórmula que garantizaría el 90 % del salario y el 100 % de la cotización hasta la jubilación ordinaria.
El comité de empresa considera que esta propuesta responde en gran medida a sus peticiones iniciales y que permite desbloquear la situación para el colectivo afectado este año, aunque advierte de que el problema de fondo, la pérdida de carga de trabajo y el posible excedente de plantilla en el futuro, sigue abierto



