La operación cierra años de degradación de la antigua fundición y abre un proyecto que que incluirá el derribo

ELORRIO | Movimiento urbanístico de calado estratégico para el futuro de Elorrio. El Ayuntamiento ha culminado este mes de junio la adquisición de los terrenos e instalaciones de la antigua fundición Fytasa por un importe de 345.000 euros. Con esta operación, el Consistorio incorpora a su patrimonio un ámbito clave en pleno centro del municipio que llevaba abandonado desde 2011, iniciando una nueva etapa orientada a su regeneración urbana y a la creación de vivienda pública.
La compra pone fin a un año de intensas y discretas gestiones para evitar movimientos especulativos. La negociación ha resultado especialmente compleja debido a la fragmentación de la propiedad, dividida entre un fondo de inversión y una administración concursal derivada del concurso de acreedores de la histórica fundición, que cesó su actividad tras 96 años de historia.
En el marco de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), el equipo de gobierno ha defendido firmemente que esta zona no debe mantener su carácter industrial debido a su céntrica ubicación. El objetivo municipal es tramitar una modificación de la calificación urbanística para pasar a uso residencial, una propuesta que ya recibió el respaldo ciudadano en los procesos participativos del PGOU.
Antes de formalizar el desembolso, el Ayuntamiento, asegura, realizó rigurosos análisis técnicos para evaluar la viabilidad económica de la operación y el alcance de la contaminación del suelo de la antigua fundición.
Derribo urgente
Los trabajos sobre el terreno no van a esperar. Tras mantener contactos con el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, el Consistorio ya ha contratado a la empresa que iniciará el procedimiento de descontaminación.
La primera actuación consistirá en el derribo por vía de urgencia del edificio de oficinas. Las autoridades han tomado esta decisión debido a que se estaban registrando accesos irregulares al inmueble, lo que suponía un evidente riesgo para la seguridad de las personas. Posteriormente, se acometerá de forma progresiva la demolición y limpieza del resto de los pabellones. “Los primeros pasos ya están en marcha: se iniciará el procedimiento de descontaminación del suelo y se derribará de manera urgente el edificio de oficinas”, ha avanzado la alcaldesa de Elorrio, Julene Lazkano.
Por su parte, Maria Herrero ha puesto en valor el calado de la operación: “Tras años de degradación, el Ayuntamiento ha adquirido los terrenos y las instalaciones como una gran oportunidad; una inversión estratégica a medio/largo plazo”. El gobierno local insiste en que se seguirá trabajando con «responsabilidad y determinación» para convertir este punto negro del urbanismo local en una pieza clave del desarrollo futuro de Elorrio.



