La Iglesia de Hanoi recibe la reliquia de San Valentín de Berriotxoa

El obispo de Bilbao, Joseba Segura, en el acto de entrega de la reliquia de San Valentín, recordó que, tras su ejecución, los restos del obispo Valentino Vinh fueron trasladados a su ciudad natal, Elorrio. Ahora, una parte de ellos, ha regresado al lugar donde «entregó su vida por el Evangelio».
«Este evento representa la comunión entre dos Iglesias y, al mismo tiempo, nos recuerda que el espíritu misionero sigue vivo en la comunidad hoy», resaltó. Joseba Segura expresó su gratitud por «el don de la fe y por la cálida y fraternal acogida del arzobispo Giuse», y deseó que la estrecha relación entre ambas Iglesias se profundice cada vez más, «hasta convertirse en un signo de unidad y apoyo a la vida de fe».
En su respuesta, el arzobispo Joseph expresó su gratitud al obispo de Bilbao por traer directamente la reliquia de San Valentino Vinh a la Iglesia vietnamita. Recordó los dos deseos del santo: tener un santo en su patria, lo cual ya se ha cumplido, y construir una iglesia dedicada a la Inmaculada Concepción, construida en Bui Chu en 1881 (Basílica de Phu Nhai).
San Valentín en Vietnam
San Valentín de Berriotxoa nació el 14 de febrero de 1827 en Elorrio, en el seno de una familia religiosa. Le ordenaron sacerdote en 1851 y posteriormente se unió a la Orden Dominicana con espíritu misionero. En 1858, llegó a Vietnam en medio de la persecución y fue ordenado obispo coadjutor por el obispo Sampedro Xuyen, obispo de la diócesis de Trung (actual diócesis de Bui Chu). Su ordenación se celebró en secreto y recibió él apodó del «Obispo con bastón de bambú y sombrero de papel». En medio de su martirio, el obispo Vinh siempre confió y alentó la fe de los fieles. Le martirizaron en Hai Duong el 1 de noviembre de 1861, a la edad de 34 años, y su canonización se celebró en 1988.




