La gran profundidad de la sombra terrestre proyecta un tono rojizo sobre el satélite, creando una estampa única sobre los montes de Durangaldea

DURANGO – El calendario astronómico estival vuelve a citar a los aficionados al cielo y a la fotografía nocturna con un nuevo evento de primer nivel. Tras la lluvia de estrellas de las Perseidas y solo dos semanas después del histórico eclipse solar total del pasado 12 de agosto, esta madrugada llegaba el turno de un eclipse lunar parcial de gran magnitud. El espectáculo se contempla en todo el territorio durante las horas previas al amanecer, ofreciendo un marco inmejorable para enfocar la cámara hacia la silueta del monte Mugarra.
El fenómeno arrancaba en su fase parcial a las 04:34 horas y se prolongaba hasta las 07:52 horas. Aunque técnicamente está catalogado como parcial, alcanza una magnitud de 0,93, lo que significa que el 93% de la superficie lunar queda oculta por la umbra terrestre. Debido a esta enorme profundidad, la luz solar filtrada por la atmósfera de la Tierra tiñe la zona en sombra con tonos anaranjados y cobrizos, regalando una imagen impactante justo sobre las crestas rocosas de la villa antes de la salida del sol.
El viento ha hecho difícil la fotografía del eclipse lunar de esta mañana, pero el cielo se ha portado con ausencia de nubes.
Argazkia: Unai García
Lekua: Zaldibar pic.twitter.com/Wh0cVkKxAF— ZDBMet | Zaldibar Met (@ZDBMet) August 28, 2026
Fases del fenómeno
El eclipse se ha desarrollado en cinco etapas progresivas: comenzaba con una fase penumbrosa casi imperceptible, para dar paso al oscurecimiento evidente de la umbra por el borde inferior izquierdo del disco lunar. El punto álgido o eclipse máximo se alcanzaba cuando la sombra cobriza cubre la práctica totalidad del satélite, iniciando posteriormente el proceso inverso hasta devolver a la Luna su brillo habitual en el horizonte.
Según la información facilitada por el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), la Luna se ponía a las 07:47 horas, coincidiendo con el desenlace del evento. La combinación del tono rojizo de la Luna rozando el perfil kárstico del Mugarra deja imágenes para el recuerdo en Durangaldea, en una cita que vuelve a reunir a numerosos vecinos y apasionados de la astronomía en los puntos más despejados del municipio.



