Un tanto de penalti transformado por Joseba Muguruza en la recta final premia a los azules que perdonó en exceso ante un combativo conjunto cántabro
FUTBOL | Los azules han encadenado su tercer triunfo consecutivo en el encuentro disputado hoy en Urritxe frente a la Gimnástica de Torrelavega. Los de Jon Castrillo firmaron uno de sus partidos más completos y brillantes de lo que va de campeonato, ejerciendo un dominio absoluto durante los noventa minutos y generando un sinfín de ocasiones de gol. Sin embargo, la ansiada recompensa del 1-0 no llegó hasta el minuto 86, cuando Joseba Muguruza transformó con seguridad una pena máxima cometida sobre Eder Agirregomezkorta.
Desde el pitido inicial, los zornotzarras salieron a morder y avasallaron la portería rival. Antes de cumplirse el primer cuarto de hora, el casillero local ya mereció estrenarse con tres claras oportunidades: una volea de Larralde a centro de Reka que se marchó rozando el palo, un mano a mano de Muguruza que desbarató el guardameta Sotres, y un remate a quemarropa de Guillermo que el meta despejó milagrosamente con el cuerpo.
La insistencia local encontró premio parcial en el minuto 18, cuando el colegiado señaló penalti de Sotres sobre Reka. Guillermo asumió la responsabilidad, pero Sotres se agigantó para negarle el gol. Paradójicamente, poco después el guardameta visitante, estelar en este arranque, tuvo que retirarse lesionado, dejando su sitio bajo palos a Vinatea.
El monólogo local no cesó. La Gimnástica fue encerrada en su área en una alfombra de llegadas continuas: un disparo de Díaz de Alda bloqueado bajo palos, otra volea alta de Larralde y un trallazo seco de Reka que Vinatea sacó como pudo. Pese al asedio, el marcador no se movió antes de enfilar vestuarios (0-0).
Tras la reanudación, el guion se mantuvo idéntico. Guillermo rozó el gol con un remate al lateral de la red y Reka conectó un cabezazo que se marchó por encima del larguero. Las malas noticias para los cántabros se acumulaban en el minuto 65 con la expulsión con roja directa a Fuli, dejando a los visitantes en inferioridad numérica.
Penalti en el 86
Pese a los intentos incesantes de Guillermo y Agirre, el cerrojazo parecía definitivo hasta que la insistencia local obtuvo su merecida recompensa en la recta final. En el minuto 86, Eder fue derribado dentro del área y el colegiado decretó el punto de penalti. Esta vez fue Muguruza quien asumió galones; no perdonó desde los once metros y firmó su tercera semana consecutiva perforando la meta rival, tras sus dianas previas ante Gernika y Coruxo.
Ya en el tiempo añadido, con el 1-0 en el electrónico, el conjunto cántabro rozó el empate en su única ocasión clara de todo el encuentro, pero Altamira emergió providencial con una gran estirada para amarrar tres puntos de puro oro en Urritxe.


