La gimnasta del Club Olazarmendi se impuso entre 27 participantes y logró una de las cinco plazas para la Copa Nacional Base del próximo mes de diciembre

DOT KIROLAK | La gimnasia rítmica vasca vivió una jornada para el recuerdo. Ane Fernández de Arroiabe, gimnasta del Club Olazarmendi, se proclamó este fin de semana campeona de Euskadi en la categoría Juvenil tras imponerse ante 26 rivales y lograr una de las cinco codiciadas plazas para la Copa Nacional Base, que se disputará el próximo mes de diciembre.
El pase estatal llega en una categoría cada vez más exigente y concurrida. Lejos del antiguo patrón donde este deporte quedaba relegado a la adolescencia, cada vez son más las gimnastas que prolongan su carrera, engrosando las listas juveniles y demostrando que la disciplina, la técnica y la madurez no tienen edad.
Trabajo constante
A sus 23 años, Ane encarna precisamente esta evolución. Desde que ascendió a la categoría nacional hace seis temporadas, la atleta de Olazarmendi ha trabajado de forma constante el control emocional, la confianza y la gestión de la presión en tapiz. Su oro autonómico no solo premia la precisión técnica, sino también un firme proceso de autoconocimiento y fortaleza mental en los momentos de máxima exigencia.
Desde el Club Olazarmendi ponen en valor una reivindicación clave: la mujer adulta debe poder reconocerse como deportista y mantener esa identidad sin presiones sociales ni estereotipos. Calzarse las punteras, vestir el chándal del club y competir son expresiones de una pasión que puede y debe acompañar a la mujer durante toda su vida.
Ejemplo de pasión
El podio vasco dejó además grandes historias de superación y compromiso con este deporte:
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🥈 Sheila Vílchez (27 años): La gimnasta del Club Santutxu y amiga de Ane logró la segunda posición, demostrando que es posible compaginar los entrenamientos de alto nivel con su trabajo como entrenadora.
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✈️ Alaine Domínguez (Club Xixili): Actualmente estudiando su carrera universitaria en Bulgaria, no dudó en buscar un club en el país europeo para mantener el ritmo y coger un vuelo expresamente para competir en este clasificatorio.
Ane, Sheila y Alaine representan distintas formas de entender la gimnasia rítmica en la edad adulta, pero comparten un mismo mensaje: la gimnasia no es una etapa que se supera, sino un camino que se transforma.



