Vecinos de Gaztelua en Abadiño denuncian el desamparo que sufren ante los daños ocasionados por el río en sus terrenos

ABADIÑO.- «El río Zaldua a causa del caudal que trae por las lluvias torrenciales durante estos años se ha comido el camino por el que accedíamos a terrenos de nuestra propiedad», así comienza la denuncia de varios vecinos de Gaztelua. «Ni URA -Agencia Vasca del Agua- ni el Ararteko, ni el Ayuntamiento nos hacen caso alguno indicándonos; es más nos indican que arreglemos nosotros», añaden. Y es que critican el desamparado de las instituciones a la hora de arreglar los desperfectos generados por las riadas y que se han llevado parte de sus terrenos. «Ya lo único que les hace falta es que la Diputación nos diga que los baches de las carreteras los tenemos que arreglar nosotros», señalan con ironía.

Relatan que sobre los años 1970 se levantaron diversos pabellones al lado del río mencionado para el aprovechamiento del terreno, «se construyeron enormes muros a la orilla derecha del mencionado río, con el objeto de no desaprovechar ningún centímetro de tierra para la construcción de los pabellones. Al ser las orillas de tierra arenosa la parte no construida con el paso del tiempo el río se ha ido comiendo hasta cerca del camino rural que utilizábamos los paletos baserritarras para acceder a las propiedades a los pinares,huertas etc». Invitan a Ura a que «cuiden los ríos como los baserritarras lo hemos hechos durante siglos y no nos vengan a hacer la vida imposible. Podemos parecer tontos pero no lo somos: si nosotros levantásemos un muro en una orilla y pegado al cauce del río ¿no vendrían inmediatamente los “lotxabakos” de URA a echarnos una sanción?¿Como pueden decir ahora que no es de su incumbencia? Los que no tienen vergüenza son capaces de todo. Ante esta tropelía y con gran indignación en junio de 2016 nos dirigimos al Ararteko indicándole al mismo que a causa se las obras ilegales que se hicieron en su momento, contando con la autorización de los organismos oficiales el cauce del río, se había desviado mas de 10 metros acercándose peligrosamente al camino rural». Estos vecinos esperaban el amparo del Ararteko, «en su inmensa desfachatez considera que el interesado no puede exigir a URA la reparación de la orilla aún cuando los muros levantados en la otra orilla con total impunidad han causado los daños que se han comentado haciendo desaparecer un camino rural».
Ante estas negativas buscan una solución inmediata al problema que vienen arrastrando desde hace años.




