[dotb.eus] “¡Gracias por haber transmitido nuestro mensaje de solidaridad!”

Javi y Esther regresan a Durango tras lograr el reto de completar 5.266 kilómetros el bicicleta desde Noruega a Santiago de Compostela con el objetivo de fomentar la donación y el ejercicio físico
Esther y javi

DURANGO.- Los durangarras Javi Agirre y su mujer Esther han logrado su promesa. Hoy, tras casi dos meses, 53 días y casi 5.300 kilómetros han llegado desde Trondheim (Noruega) a Santiago de Compostela. Un viaje que ambos se propusieron hacer con el objetivo de fomentar la donación y el ejercicio en trasplantados y enfermos crónicos.

Ya de vuelta a Durango, ambos reconocen con cierta emoción la alegría por haber conseguido el reto. “Hemos tenido días duros, con dudas sobre el terreno, algunas caídas leves, un par de enfados, pero en general ha merecido la pena”, reconocía Javi. “Salimos pedaleando un 26 de abril ¡Qué lejos quedan los nervios del primer día y todas esas preguntas que hoy ya tienen respuesta! ¿Seremos capaces? ¿Nos arreglaremos bien con la bici? ¿Llevamos 30 años juntos, pero tan intensos? Y en situaciones límite ¿Seremos capaces de recular, aceptar, perdonar, dejar fluir, dar, recibir…? Pues para todas estas preguntas la respuesta es: ¡Si!”, escribían ambos esta mañana en su blog.

“Hoy nos es imposible elegir el mejor y el peor momento de esta aventura, quizás dentro de unos días seamos capaces o quizás no… La etapa de hoy ha sido la última de esta aventura, ¡si ayer fue duro hoy ha sido eterno! Parecía que Santiago se nos resistía. Los peregrinos con los que nos cruzábamos llevaban en su cara una sonrisa de ya estamos aquí”, explica Javi.
A 35 kilómetros de llegar a Santiago de Compostela salían a su encuentro Antonio Ontoso Picón (Aranda de Duero), “que por segunda vez se unía a nosotros y ahora para pedalear hasta Santiago, Antonio está trasplantado de corazón. Esta vez venía con el Borja Revilla trasplantado de riñón, El Boalo (Madrid)”.

este es nuestro pequeño homenaje a todas esas familias donantes

Pero ese no ha sido su único encuentro, puesto que a viente kilómetros de Santiago les esperaba su padre Carlos, “para compartir estos últimos kilómetros con nosotros. Los cinco hemos entrado en la plaza del Obradoiro, perdón, cinco en físico, más tres donantes, más nuestro ángel del camino, Ara Peregrina, pendiente de nosotros todo el día durante los 53 días”.
Se muestran, de vuelta a Durango, emocionados y también muy agradecidos, sobre todo a su hija Paule “por ser una mujer fuerte e independiente y saber estar sin nosotros durante tantos días”. Y también dan las gracias a sus padres y madres, hermanos, sobrinos, amigos, primos, cuñados y “gracias a todos los que sin conocernos nos habéis apoyado y habéis transmitido nuestro mensaje de solidaridad”.

Finalizan hoy su reto trasladando un mensaje, “este es nuestro pequeño homenaje a todas esas familias donantes”. Javi recuerda que cuando a él le dijeron que necesitaba un trasplante no sabía el futuro que le iba a esperar y “con este reto queremos trasladar a todas aquellas personas que están en mi misma situación que el futuro que les espera es positivo”.

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