Los organizadores se muestran muy satisfechos para la acogida de esta edición

DURANGO.- Ayer a las ocho de la tarde cerraba sus puertas la feria del vino y delicatessen Durango Ardo Saltsan. Por espacio de nueve horas más de 1.100 visitantes tuvieron ocasión ayer de saborear decenas de vinos en las 55 mesas que representaban más de 80 bodegas. «Estamos muy contentos con la acogida de esta año, ha venido muchísima gente», señalan los organizadores. Desafiando al mal tiempo personas venidas de diferentes puntos de Bizkaia, Gipuzkoa de otros territorios, no quisieron perderse las novedades de la décima edición. Chuleta, pulpo o hamburguesas al plancha fueron algunos de los manjares de los que pudieron disfrutar el millar de personas.
De cara al año que viene, tanto Iñaki Uribe, como Roberto Sarriugarte o Juanpe Azkarate ya tienen pensado cosas nuevas con el objetivo de innovar año tras año y seguir convirtiendo Durango Ardo Saltsan en un referentes anual del vino y delicatessen.


