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Durango concluye las obras del antiguo hospital y retira el andamio tras dos años

El Ayuntamiento invierte cerca de 260.000 euros en rehabilitar la cubierta y frenar el deterioro estructural de este emblemático edificio histórico

El principal objetivo ha sido evitar las filtraciones de agua en la cubierta

DURANGO | El Ayuntamiento durangarra ha concluido los trabajos de impermeabilización de la cubierta de la Antigua Residencia Uribarri, un emblemático edificio de gran valor histórico y social para la localidad. Esta intervención, que comenzó a finales de enero de este año, ha logrado frenar el deterioro progresivo de la estructura y garantizar la estabilidad del inmueble para las generaciones futuras.

Los trabajos, adjudicados a la empresa Barik Reformas 2019, se han ejecutado con una inversión total de 258.946,86 euros (IVA incluido). El principal objetivo ha sido evitar las filtraciones de agua en la cubierta, que representaban un riesgo para la estructura, especialmente para la madera del edificio, afectada por la humedad.

La obra ha consistido, en primer lugar, en la impermeabilización de la cubierta mediante la proyección de un material impermeable sobre las tejas existentes. Para ello, se realizó una exhaustiva limpieza de la superficie y el sellado de los huecos detectados. De manera adicional, se llevó a cabo una intervención en el patio interior, donde se procedió al desbroce de la vegetación que amenazaba con comprometer la estabilidad del edificio. También se instaló una lámina antiraíces para evitar futuros crecimientos vegetales que pudieran dañar la estructura.

Asimismo, se ha revisado y reparado el alero situado hacia la calle Sanagustinalde, lo que ha permitido la retirada del andamio de protección instalado en 2022, tras una evaluación detallada de las condiciones de seguridad del edificio.

Antigua Residencia

La Antigua Residencia Uribarri, construida en 1845 como Asilo Hospital, ha sido testigo de la evolución de Durango durante más de un siglo y medio. A lo largo de su historia, ha sufrido varias reformas y rehabilitaciones, siendo la última intervención documentada en la cubierta en 1982. Durante muchos años, el edificio funcionó como residencia para personas mayores hasta 2008. Hoy en día, sigue siendo un símbolo del patrimonio arquitectónico y cultural de Durango.

Esta intervención no solo ha garantizado la estabilidad y seguridad del edificio, sino que también abre la puerta a futuras decisiones sobre su uso o posible rehabilitación. Así, se continúa trabajando en la protección de los espacios que conforman la identidad histórica de Durango, asegurando su legado para las próximas generaciones.

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