Los de Natxo González mostraban su mejor versión con dianas de Hervías, Coulibaly y Álvaro Marín

FUTBOL | Los azules lograban su segundo triunfo consecutivo al imponerse en su visita al Ourense CF, uno de los mejores equipos de la segunda vuelta que llegaba a esta penúltima jornada con opciones matemáticas de colarse en zona de playoff. Los de Natxo González mostraban su mejor versión y goleaba en O Couto con un gran trabajo colectivo y dianas de Hervías, Coulibaly y Álvaro Marín.
El encuentro comenzaba sin dominador claro y con poco peligro en las áreas. En el tramo inicial, los mejores avisos era un cabezazo de Andrada que se iba fuera por parte local y, en la SDA, un tiro de Masllorens que salía demasiado centrado. La primera oportunidad reseñable se producía en el 26, cuando Marino se veía obligado a meter una buena mano abajo para detener el intento de Jairo. Los nuestros respondían con dos recuperaciones en las inmediaciones del área rival a las que no podían sacar rédito. En la primera, el centro de Camacho no encontraba a ningún compañero. Y en la segunda, el disparo de Javi Sola iba a parar a las manos de Pato Guillén. El 0-1 llegaba en el minuto 36. Hervías recibía fuera del área y se sacaba de la chistera un latigazo ajustado al palo para abrir la lata. Los azules estaban cerca de ampliar la ventaja justo antes de enfilar el camino hacia el vestuario mediante una buena contra, pero no eran capaces de aprovecharla.
La segunda mitad comenzaba entretenida, de lado a lado. El cuadro gallego estaba a punto de empatar nada más reanudarse el juego, pero el poste repelía el disparo cruzado de Alberto Gil. Contestaba la SDA con dos buenas ocasiones de Álvaro Marín, recién entrado en sustitución de Vicandi. El guardameta Pato Guillén le negaba el gol en el 52 y en el 54. El portero local volvía a lucirse en el 61 para detener el zapatazo de Iñigo Muñoz. El Ourense volvía a estirarse y merodeaba el área de Marino, aunque sin acierto en los metros finales, algo que sí mostraban los zornotzarras en el minuto 76. Coulibaly se hacía con el cuero en campo contrario, avanzaba hasta la frontal del área y colocaba el esférico pegado al palo, imposible para Guillén. Los azules seguían atacando y, en el 82, Selma conectaba en el área con Álvaro Marín, que fusilaba para sellar el 0-3 definitivo.


