Vecinos y autoridades arropan la misa y el almuerzo mientras crece el malestar por la supresión del paseíllo

ELORRIO | El municipio elorriarra celebraba esta mañana la festividad de San Valentín de Berrio-Otxoa, copatrón de Bizkaia, con una jornada marcada por la devoción y la tradición. Desde primera hora, vecinos y visitantes han participado en la kalejira de txistularis y en las dos misas del día: la primera en el convento de Santa Ana y la misa mayor en la Basílica de la Purísima Concepción, que ha reunido a decenas de fieles.
Tras los actos religiosos, las calles se han llenado de ambiente con el almuerzo popular de pintxos de hamburguesa Label y el concurrido puesto de las monjas dominicas, que un año más ha ofrecido dulces y recuerdos del santo. Para muchos vecinos, la devoción sigue viva, aunque no siempre se valora como merece: “Tenemos una joya y no sabemos apreciar lo que tenemos en nuestro pueblo. Es un mártir que ha dado la vida por todos”, recordaba Mari Tere Martínez, feligresa de la parroquia.
Críticas
Aunque la tradición se mantiene, no faltan críticas a los recortes en la organización. “Están haciendo recortes todos los años para dejar morir la tradición. Es criticable y un gesto feo por parte de EH Bildu”, lamentaba Mikel Arruabarrena, concejal del PNV, en referencia a la supresión del paseíllo y la reducción de recursos. Aun así, la Cofradía de Berrio-Otxoa y las familias de Elorrio demuestran cada año que la devoción por su patrón sigue más viva que nunca.





decenas no, centenares. Al menos 400 elorriotarras hemos acudido a misa mayor con el obispo. Lo de la alcaldesa es un afalta de respeto y una muestra de incultura. Sus crfeencias se las guarda cuando representa a la población