Los azules firman su tercer triunfo consecutivo como visitantes tras voltear el 1-0 local en los minutos 87 y 92

GERNIKA | Agónico y vibrante triunfo de la SD Amorebieta en Urbieta. El conjunto dirigido por Jon Castrillo sumó su tercera victoria consecutiva a domicilio tras protagonizar una espectacular remontada en el derbi vizcaíno frente al Gernika (1-2). Un golazo de falta de Joseba Muguruza en el minuto 87 y el primer tanto del canterano zornotzarra Intxausti en el tiempo añadido premiaron la fe de los azules tras una segunda mitad de clara insistencia.
El choque arrancó con alternativas para ambos conjuntos. Iker Torre avisó primero en el minuto 3 con un potente testarazo que detuvo Gelbentzu, mientras que el Gernika respondió de inmediato con un trallazo de Vieites repelido por Altamira —quien reaparecía bajo palos tras superar la lesión sufrida en pretemporada—. A partir de ahí, el juego se trabó en el centro del campo hasta que, sobre el ecuador del primer acto, los locales abrieron el marcador en una jugada desafortunada de la zaga visitante.
El 1-0 asentó al Gernika, que tomó el timón del choque. Justo antes del descanso, Ortiz llegó a batir de cabeza a Altamira, pero el tanto fue anulado por fuera de juego.
Reacción
El paso por vestuarios sentó de cara a la SDA, que regresó con una marcha más. Josep Díaz rondó la igualada tras una combinación colectiva que no encontró portería por poco. A quince minutos de la conclusión, Guillermo volvió a perdonar ante el muro defensivo gernikarra a pase de Larralde, y en el 82′ Ajuriagoikoa rozó el empate con un disparo raso que se estrelló contra la madera.
La insistencia azul encontró su punto de inflexión en el minuto 85, cuando el local Ortiz vio la segunda tarjeta amarilla por una falta sobre Agirre en la frontal del área. Muguruza asumió el lanzamiento y dibujó un libre directo magistral que superó la barrera para colocar el 1-1 en el marcador.
Lejos de dar por bueno el punto, los de Jon Castrillo se lanzaron a por el partido. Ya en el minuto 92, Larralde sirvió un medido centro al segundo palo donde emergió Intxausti para mandar el balón al fondo de la red, desatando la locura en el banquillo zornotzarra con su primer gol con el primer equipo en el momento más determinante.


