El Ayuntamiento deberá volver a sacar a concurso las obras de 1,31 millones y un plazo de seis meses

DURANGO | El proyecto para construir los nuevos vestuarios de las piscinas de Tabira afronta un nuevo escenario después de que la primera licitación haya quedado desierta. El Ayuntamiento de Durango deberá iniciar ahora los trámites necesarios para volver a sacar a concurso unas obras que cuentan con un presupuesto de 1,31 millones de euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución previsto de seis meses.
La licitación, publicada el pasado mes de agosto, establecía inicialmente el 15 de septiembre como fecha límite para presentar ofertas. Sin embargo, el procedimiento ha terminado sin adjudicación y en el expediente figura ya el correspondiente acta de desierto.
Reajustar plazos
Este contratiempo obliga a reajustar el calendario previsto. El objetivo municipal pasa ahora por acelerar los siguientes pasos administrativos y volver a licitar los trabajos para mantener la previsión de que los nuevos vestuarios puedan estar terminados y operativos de cara a la temporada de verano de 2027.
El proyecto contempla la construcción de un nuevo edificio de más de 550 metros cuadrados, en una única planta, que sustituirá a las antiguas instalaciones construidas en 1973 y recientemente demolidas. El nuevo espacio estará destinado tanto a las personas usuarias de las piscinas durante los meses de verano como a los equipos que utilizan el campo de fútbol anexo durante el resto del año.
Cuatro vestuarios y cafetería
La actuación contempla cuatro vestuarios colectivos, además de dos vestuarios adaptados para personas con movilidad reducida, zonas de duchas, aseos, botiquín, almacenes y otros espacios auxiliares. El proyecto incluye también un módulo independiente destinado a bar-cafetería, con barra, cocina, almacén y zona de atención al público.
La propuesta incorpora además medidas relacionadas con la eficiencia energética, entre ellas sistemas de aerotermia para la climatización y la producción de agua caliente sanitaria.
Con la primera licitación desierta, el calendario de la actuación deberá adaptarse a los nuevos plazos de contratación, con el objetivo de que el retraso no impida disponer de los nuevos vestuarios para el verano de 2027.



