«El pequeño Corte Inglés del hospital», define Julen Azpitarte, el nuevo responsable del local

DURANGO | Julen, un durangués de 61 años vecino en la actualidad de Rekalde, ha levantado la persiana del emblemático kiosko del Hospital de Basurto el pasado 1 de septiembre, retomando así una tradición que se había interrumpido desde abril. Con más de 40 años de experiencia laboral diversa a sus espaldas, que incluye trabajos en Madrid, Dinamarca, cerrajería en Barcelona y tres años en una cooperativa marmolera en Durangaldea, Julen aporta ahora su entusiasmo y compromiso a este espacio, que él define como «el pequeño Corte Inglés del hospital», en homenaje a Mari López, la anterior regente del kiosko, quien estuvo más de 30 años al frente del negocio.
Julen supo que el kiosko quedaba libre gracias a una noticia en Radio Nervión, lo que le motivó a acercarse al hospital acompañado de su mujer para conocer más detalles. Aunque en un primer momento no presentó candidatura, no pudo evitar la ilusión de hacerse cargo, hasta que meses después, tras ver cerrado el espacio, volvió a interesarse y, con la asesoría legal de Abogados Zubizarreta, formalizó el acuerdo con Osakidetza para gestionar el kiosko.
Prensa, lotería…
En estos primeros días, ha constatado la gran diversidad de clientes que acuden, tanto personas que utilizan los servicios del hospital como vecinos del barrio que acuden a comprar prensa diaria, lotería, o simplemente a compartir un rato. Julen subraya la importancia de la lotería de Navidad, donde el décimo número uno de Bilbao que distribuye Ormaechea «vuela» rápidamente. También rememora con admiración la dedicación de Mari, quien desde las cinco de la mañana se levantaba para abrir el kiosko, trabajando sin descanso desde las 7:00 hasta las 20:00 horas durante más de tres décadas, ganándose la comparación con «un pequeño Corte Inglés» por la extensión y variedad de sus servicios.
Los clientes han expresado su alegría por la reapertura del kiosko, considerado un servicio básico dentro del hospital, especialmente tras un cierre prolongado que les privó de tener a mano productos muy necesarios. Julen espera dar vida y servicio continuado al kiosko, con planes de ampliar la gama de productos y servicios, incluyendo flores frescas que ya han tenido buena acogida.
Con un tono cercano y acogedor, Julen invita a quienes deban pasar por el hospital a acercarse al kiosko, prometiendo un trato familiar y amable, consciente de que muchas personas llegan por primera vez y pueden sentirse desorientadas.
Así, el kiosko del Hospital de Basurto continúa siendo un punto vital, no solo de abastecimiento sino también de encuentro y apoyo humano para cerca de un millón de personas que cada año transitan por sus pasillos, pilotado ahora con ilusión por Julen, un durangués de pura cepa con experiencia y un corazón abierto.
Su teléfono es 638121892, ya que además de regentar este kiosko, también hace otros trabajos como el de cerrajería.



