En el año 1937, tras el bombardeo de la Guerra Civil, se suprimió el tramo que unía Durango y Amorebieta

DURANGO | Sus orígenes se remontan a allá por el año 1898, cuando el entonces Ministerio de Fomento otorgó la concesión a Ángel de Iturralde para que lo pusiera en servicio. “En dicha concesión se indicaba que el tranvía sería impulsado por vapor, algo que nunca se llevó a efecto”.
El primer tramo de nueve kilómetros entre Lemoa y Artea se inauguró provisionalmente con tracción animal, el 2 de septiembre de 1899. El verdadero tranvía eléctrico, en fase de pruebas, llegó a Durango el 5 de julio de 1902 y unas semanas después se electrificó el tramo entre Lemoa y Zeanuri. Y fue el 6 de diciembre de ese mismo año cuando se produjo la inauguración definitiva de aquel medio de transporte que comunicaba Amorebieta, Durango y los pueblos del valle de Arratia entre sí y a estos con el área del Gran Bilbao. “Iniciaba su recorrido frente al Teatro Arriaga, circulaba por los municipios de Basauri, Galdakao y Bedia para llegar a Lemoa. Este municipio era de centro neurálgico del tranvía, ya que aquí se bifurcaba la línea hacia Durango o hacia Zeanuri y se encontraban también las cocheras”.
Bombardeo
En el año 1937, tras el bombardeo de la Guerra Civil, se suprimió el tramo que unía Durango y Amorebieta, y el 27 de marzo de 1950 se hizo lo propio con el ramal entre Amorebieta y Lemoa. A partir de esta fecha el tranvía de Arratia circuló solo entre Bilbao y Zeanuri. Fue el punto de partida de su progresiva y lenta agonía. Aunque para el 5 de diciembre de 1962, día en el que caducaba la concesión administrativa, estaba anunciada la fecha de su desaparición, el tranvía continuó circulando hasta el domingo 29 de noviembre de 1964, “cuando los montañeros se despidieron del tranvía en medio de una ceremonia de homenaje que se desarrolló entre Lemoa y Zeanuri”.



