La obra, que fue creada recientemente en una exhibición de talla con motosierra por Abel de Vicente y Guadalupe Arévalo

BERRIZ | El Ayuntamiento berriztarra ha mostrado su más profunda indignación y condena ante lo que consideran un ataque directo contra la cultura y el patrimonio del municipio. La escultura de madera que representaba a dos cisnes, ubicada en el Jardín Botánico-Histórico de Berrizjauregi, ha sido objeto de un acto de vandalismo en el que se han cercenado las cabezas de ambas figuras.
La pieza ahora dañada tiene un origen muy reciente que generó gran expectación en la localidad.La obra fue fruto de una exhibición de talla con motosierra protagonizada por los artistas Abel de Vicente y Guadalupe Arévalo.
En aquel evento, los escultores trabajaron en directo para dar una «segunda vida» a los troncos de árboles secos del propio jardín, transformándolos ante los ojos de los vecinos en una seña de identidad para el entorno. Sin embargo, lo que nació como un acto de puesta en valor del patrimonio natural ha terminado en un daño material calificado por el Consistorio como «irreparable».
Un ataque
Desde el Ayuntamiento berriztarra han subrayado que este acto no es solo un desperfecto en el mobiliario urbano, sino «un ataque directo contra la cultura, el esfuerzo artístico y la identidad de nuestro entorno».
La noticia ha causado un gran malestar entre los vecinos, que habían visto en esta escultura un ejemplo de cómo embellecer los espacios públicos de forma creativa. Por el momento, el Ayuntamiento apela a la responsabilidad ciudadana y lamenta la pérdida de una obra que simbolizaba el trabajo conjunto entre arte y naturaleza.



