Las excavadoras comenzaron a demoler los edificios de la zona, entre ellos el emblemático bar Mosku

DURANGO. – El proyecto urbanístico previsto para la calle Zabalarra entra en su fase decisiva. Tras completarse los trámites administrativos de los últimos meses, los trabajos sobre el terreno daban comienzo hace unos días con el inicio del derribo de los viejos inmuebles de la zona. Una actuación que transformará el entorno para dar paso a una promoción de 134 nuevas viviendas, 70 libres y 64 de protección.
La llegada de las excavadoras marca el principio del fin de una estampa icónica del barrio. Entre los edificios objeto de demolición se encuentra la estructura que albergó el mítico bar Moskú, un punto de referencia para varias generaciones de residentes en el eje comprendido entre el barrio de Aramotz, la calle Alluitz y la circunvalación BI-623 (Durango-Urkiola).
Fue en mayo de 2024 cuando la Corporación aprobaba el Plan Especial de Iparzabalarra. La entrada en vigor del Plan Hidrológico del Cantábrico Oriental exigía una modificación en la ordenación debido a que gran parte de la edificación se encuentra dentro de la marca de inundabilidad de 100 años. Con esta modificación, se aprueba de forma definitiva el Plan Zonal UE-15 Iparzabalarra, permitiendo la construcción de 134 viviendas, de las cuales 64 serán de protección y 70 libres, con una edificabilidad total de 6.318 metros cuadrados.
Transformación urbana

La desaparición de estas construcciones en desuso permitirá ahora liberar una amplia parcela estratégica dentro del entramado urbano de Durango. El proyecto reordenará la conexión entre Aramotz, Alluitz y Zabalarra.
Con el derribo de las estructuras y la posterior preparación del terreno, la actuación encara su fase más visible, dando luz verde a la futura edificación del complejo residencial que revitalizará esta arteria de la localidad.
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