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El «lejano» bar Mosku cierra sus puertas: «Ha sido nuestra casa y nuestra vida»

Rober y David Fraile cierran las puertas del emblemático local de la calle Zabalarra tras cuatro décadas, reabierto por Vicente Fraile y Domi Medina en 1985

El emblemático local se cerró el 30 de abril

DURANGO |  Para muchos, el bar Mosku era solo un establecimiento hostelero más en el camino hacia el barrio del Matadero/Aramotz. Pero para la familia Fraile-Medina, ha sido su casa, toda una vida y todo un sacrificio diario desde aquel verano de 1985. El pasado 30 de abril el cierre fue formal, pero el pasado sábado la emoción se desbordó en una fiesta de despedida que dejó claro que este no es un cierre cualquiera: es el fin de una era provocada por el avance del proyecto urbanístico de Iparzabalarra.

De bar Manolo al Mosku

La historia del local se remonta a los años 60 o 70, cuando Manolo García, dueño del local, abrió el entonces «Bar Manolo». Sin embargo, los vecinos empezaron a llamarlo cariñosamente «Mosku» por lo lejos que quedaba entonces del centro de Durango. «La gente decía que está más lejos que Moscú y así se quedó con el nombre», recuerda Rober Fraile.

En 1985, Vicente Fraile y Domi Medina, que no tenían ni idea de hostelería pero conocían el local de ir a jugar a las cartas, decidieron dar el salto. Roberto y David, sus hijos, tenían entonces apenas 13 y 8 años. «Se animaron por mejorar la calidad de vida, pero con una filosofía de 24/7; no había festivos, solo se cerraba en agosto», recuerda la familia con nostalgia.

«Penurias, alegrías y sacrificios»

El Moskú ha sido testigo excepcional de la transformación de Durango: desde los tiempos en los que el paso a nivel marcaba el ritmo del barrio hasta la actual desaparición de las empresas industriales cercanas.  Rober recuerda desde la época de los menús a 600 pesetas que cocinaba su madre: «Dábamos 40 menús diarios para los trabajadores de las empresas cercanas», hasta la reinvención post-pandemia: Tras la crisis del COVID-19, el bar supo adaptarse dejando los menús diarios por las comidas y cenas por encargo, donde su cochinillo al horno se convirtió en leyenda.

Imagen de archivo del bar recientemente cerrado

A pesar de que la jubilación de los padres llegó en 2005 y los hijos tomaron las riendas, el proyecto de las 134 viviendas en la zona ha precipitado el final. «Teníamos la esperanza de aguantar hasta finales de año, pero el proceso se ha acelerado», lamentan.

La despedida del pasado sábado fue, en palabras de sus dueños, «una pasada», con clientes llegados de todos los puntos de Durango para darles las gracias. Hubo un segundo acto, más íntimo, el pasado 9 de mayo. «Mucha pena porque te obligan, porque parte de nuestra vida ha sido ahí. En un tiempo no voy a pasar por allí, me da mucha nostalgia», confiesan con el corazón encogido.

Presente y futuro: Iparzabalarra

Mientras Rober y David se toman un merecido tiempo para «descansar y reflexionar», el solar donde se ubicaba su «casa» se prepara para la piqueta. El Plan Especial aprobado este mayo de 2026 permitirá construir 134 viviendas, transformando para siempre ese rincón de la calle Zabalarra que, durante décadas, olió al café de las siete de la mañana y al cochinillo de los sábados.

La luz verde definitiva a esta unidad de ejecución (UE-15) no ha sido sencilla. Aunque el plan fue impulsado inicialmente en 2022, la entrada en vigor del Plan Hidrológico del Cantábrico Oriental obligó a modificar la ordenación original.

Debido a que gran parte del terreno se encuentra en una zona de inundabilidad de 100 años (marcada por la cercanía del río Ibaizabal y el arroyo Larrinagatxu), el diseño tuvo que adaptarse para garantizar la seguridad de los futuros residentes.

Viviendas libres y de protección

El ámbito de actuación ocupa una superficie de 17.651 metros cuadrados situados estratégicamente entre la variante, el Maxi Eroski de Aramotz y el fondo de la calle Alluitz. El proyecto final permitirá la construcción de:

  • 134 viviendas en total.

  • 64 viviendas de protección, respondiendo a la demanda de vivienda asequible en la villa.

  • 70 viviendas libres.

  • Una edificabilidad total de 6.318 metros cuadrados.

Con la aprobación definitiva este mes de mayo de 2026, la zona de Zabalarra cambiará por completo. Los terrenos que lindan al norte con el Ibaizabal y al oeste con la variante (BI-623) dejarán atrás el paisaje industrial y hostelero de antaño para convertirse en un nuevo núcleo residencial. La desaparición del Bar Mosku es debido a una operación urbanística que busca regenerar una de las entradas de Durango, dotándola de mayor densidad residencial y adaptándola a las normativas hidráulicas actuales.

Proyecto:

  • Ubicación: Calle Zabalarra (entre la variante y el antiguo trazado del ferrocarril).

  • Superficie total: 17.651 m².

  • Viviendas: 134 (64 VPO + 70 Libres).

  • Estado actual: Cierre de negocios existentes (Bar Mosku) y aprobación definitiva en mayo de 2026.

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