El debate de DOTB sobre las fiestas deja sobre la mesa los aciertos y los deberes pendientes para el próximo año

DURANGO | Con las fiestas de San Fausto ya en el retrovisor y de una forma sosegada, los estudios de DOTB han acogido esta semana un encuentro de balance para analizar cómo transcurrió la última edición festiva y empezar a dibujar las bases de cara a 2027. La mesa de debate contó con la presencia de la alcaldesa de Durango, Mireia Elkoroiribe; la concejala de Fiestas y teniente de alcaldesa, Jesica Ruiz; y dos de los grandes protagonistas de los homenajes de este año: Iñaki Uribe (representando a los 40 años como jurado en el concurso de Sukalki) y Jose Ángel Rodríguez ‘Peque’ (reconocido por sus 51 años al pie del cañón en la sokamuturra). Posteriormente, Gorka Pérez, de la asociación vecinal San Fausto Berria, se sumó a la tertulia para aportar la perspectiva de los barrios y las comparsas.
Sin incidentes graves
La valoración institucional compartida por la alcaldesa y la edil de Fiestas fue unánimemente positiva. Elkoroiribe calificó las fiestas de «impresionantes», destacando la altísima participación ciudadana, el magnífico ambiente en las calles a cualquier hora y la ausencia de incidencias reseñables. A esto se sumó la climatología favorable, que volvió a aliarse con el municipio durante gran parte de los festejos. Por su parte, Jesica Ruiz subrayó el esfuerzo coral necesario para sacar adelante las 169 actividades programadas, coordinando de manera eficaz áreas técnicas, brigada municipal, limpieza y servicios de seguridad.
La memoria de la sokamuturra
Los homenajes sirvieron para poner en valor la intrahistoria de los actos más tradicionales. Iñaki Uribe rememoró sus cuatro décadas de trayectoria como jurado, recordando los orígenes del antiguo concurso de marmitako en la Avenida (Askatasuna Etorbidea) y en la plaza del mercado, antes de su consolidación actual en Landako Gunea. Uribe destacó el buen nivel general de los participantes en el Sukalki, aunque reconoció que en ocasiones se respira un «exceso de competitividad» que contrasta con el verdadero espíritu de cuadrilla.
Por su parte, Jose Ángel Rodríguez ‘Peque’ repasó medio siglo tirando de la cuerda en la sokamuturra. Entre bromas y anécdotas sobre los almuerzos populares y los menús que elabora cada año para los colaboradores, Peque recordó los momentos de mayor tensión, como el susto del pasado año en el que sufrió la rotura de varias costillas y una muñeca tras ser alcanzado por una res, un percance que no le ha restado ni un ápice de vocación festiva.
El ‘meneo’ de Patxikotxu
En la segunda parte del debate, Gorka Pérez (San Fausto Berria) aportó el toque de humor al repasar el protagonismo de Patxikotxu. Entre risas, se comentó el dinámico recorrido del icónico personaje este año, que no solo mantuvo su energía habitual en el casco viejo sino que además visitó los diferentes barrios de Durango (como Magdalena o San Fausto), una iniciativa descentralizada que fue calificada como un éxito rotundo y muy agradecida por los más pequeños.
El éxito de Txori Soro
Uno de los puntos clave señalados de cara al futuro fue el fenómeno del tardeo en el Txori Soro. Ante la masiva afluencia de público de localidades vecinas que desbordó las previsiones y dejó pequeñas las instalaciones, la propia alcaldesa reconoció abiertamente que «hay que darle una vuelta al formato para el año que viene», buscando fórmulas que permitan ampliar el espacio y garantizar la comodidad de los asistentes.
Mirando a 2027
Con el calendario del próximo año sobre la mesa —donde el 12 y 13 de octubre caerán en martes y miércoles—, el Ayuntamiento y los agentes sociales ya trabajan de forma coordinada para afrontar los retos logísticos de la próxima edición, conjugando la recuperación de la memoria histórica festiva con la mejora continua de la seguridad, la limpieza y la programación de ocio.



