Desde representación, que cumplirá 30 años, necesitan más personas para hacer frente al cambio generacional

DURANGO | 2025 será un año muy especial para la Pasión de Durango porque cumple 30 años. Pero también será un momento muy delicado ya que el cambio generacional está poniendo en riesgo su continuidad. Itsasne Larrinaga, Izaro Alvárez y Aitane Segovia han decidido coger más responsabilidad dentro de la asociación Juan de Itziar para darle el empujón que necesita la representación. «No es fácil animar a gente a que participe en la Pasión…» confiesan. «Somos como una pequeña familia trabajando intensamente para sacar adelante este evento tan durangués», añaden. «Queremos animar a gente a que prueben algo nuevo, estamos deseando de acogerles, no es un simple teatro, es algo más», explican en una entrevista en DOTB. «Una vez que entras dificilmente sales, estás deseando que vuelve el año siguiente», añaden.
«Necesitamos gente de todas las edades, desde niños a mayores», invitan. «Necesitamos un centenar de personas. Hasta el día del primer ensayo no sabemos cuanta gente estamos», matizan. «Estamos en un momento crítico. Hemos decidido seguir, pero necesitamos voluntarios», confiesan tras señalar que superaron la decisión de impulsar la obra, a pesar de faltar voluntarios para la Pasión. «Somos optimistas, si a alguien le interesa puede ponerse en contacto a través de sus redes sociales, en Instagram Durangoko Pasioa




