El calor extremo de las primeras semanas desbordó todas las previsiones del equipo

DURANGO | Vieron el anuncio de la licitación para gestionar el bar de las piscinas en DOT y no se lo pensaron dos veces. Iker Asategui, Paul y Asier decidieron dar el paso conjunto. Analizaron con lupa la experiencia de años anteriores y, a pesar de asumir el eterno hándicap del clima «algo que no depende de nosotros», decidieron lanzarse de lleno a la piscina.
El pasado 18 de junio levantaron la persiana por primera vez y, desde entonces, el balance no puede ser más positivo: «Está siendo un auténtico éxito». Eso sí, confiesan ante las cámaras de DOTB que la primera ola de calor fue «muy dura». Debido a las altas temperaturas, han tenido que reforzar el equipo y meter a más personal para sobrellevar unas condiciones exigentes dentro de un espacio limitado y con la única ayuda de unos ventiladores. «Los días que haga malo los aprovecharemos para respirar y hacer otras tareas», aseguran aliviados.
Furor por las ‘chuches’
El espacio en los fogones es reducido, pero el ingenio suple la falta de metros cuadrados. «Tenemos un horno y una cocina de dos fuegos y con eso nos apañaños, aunque pasamos muchísimo calor», explican. Más allá de las bebidas, hay un producto estrella que ha sorprendido gratamente a los nuevos gestores: «Me ha quedado muy asombrado de la cantidad de chuches y helados que se venden… sobre todo a los niños», confiesa Iker entre risas.
Con el rodaje de los primeros días ya superado, el equipo se prepara para ampliar la oferta hostelera. Su intención a corto plazo es comenzar a servir bocadillos, un servicio para el que actualmente están esperando la llegada de una nueva cámara frigorífica de almacenamiento. «Las hamburguesas están siendo todo un éxito
Como anécdota de este intenso debut, Iker desveló el ritmo frenético que vivieron el pasado 21 de junio, coincidiendo con una de las jornadas más asfixiantes del mes. «Ese día gastamos 210 litros de cerveza y siete kilos de café. Fue algo totalmente inesperado; estuvimos seis personas trabajando todo el día, sin parar un solo segundo», concluye con una sonrisa de satisfacción por el trabajo bien hecho. «Serán tres meses duros, pero si sales contento con los números podría ser una posiblidad optar también el año que viene», asegura Iker.



