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Empeora la salud de la durangarra Eva María afectada de SQM, EM/SFC, FM y EHS,

La alta frecuencia que entra en su piso obliga a protegerse con un velo con hilos de plata para poder andar por casa

Eva debe protegerse con un velo para evitar campos electromagnéticos

DURANGO | Este año Eva María Hazas cumplirá 10 años padeciendo esta enfermedad que le impide hacer una vida normal. Ellas sufre de varias enfermedades ambientales, que tienen una relación directa con alteración neurológica e inmunológica (además de afectar a otros sistemas como el circulatorio, respiratorio, digestivo, endocrino, y tener asociadas otras comorbilidades), como son: la Sensibilidad Química Múltiple o SQM (es decir, sensibilidad a sustancias químicas la mayoría sintéticas como los olores a colonias, suavizantes, pinturas, humos…), Sensibilidad Electromagnética o EHS (síntomas causados por campos eléctricos y magnéticos de aparatos como los wifis, móviles, microondas…), Encefalomielitis Miálgica/ Síndrome de Fatiga Crónica (EM/SFC), Fibromialgia (FM), y esto acompañado de otras enfermedades asociadas como intolerancias alimentarias múltiples y a medicamentos, hipotiroidismo subclínico, síndrome seco de mucosas, hiperlaxitud ligamentosa, etc.

Su vida cambió desde 2012 cuando su estado de salud le impedía hacer vida normal. Y lejos de mejorar, el día a día de esta durangarra en Errotaritxuena empeora mes a mes. «Eva María no está bien, ha cambiado la situación de los campos electromagnéticos de alta frecuencia en nuestro edificio y en el parque y ahora tenemos más radiación dentro de casa, algo que ha hecho que empeore su salud«, explica Roberto Martínez, marido de Eva.

«Hemos tenido que proteger la zona del comedor para reducir dichos campos electromagneticos. Con lo que va de la cama, que también está protegida, al salón y cuando está en resto de la casa se tiene que poner un velo con hilos de plata que le protegen«, añade. A esta situación de una mayor alta frecuencia se le ha sumado una pandemia, algo que ha lejos de aliviar, dificulta más la situación de esta durangarra ya que «es persona de riesgo porque tiene el sistema inmune tocado y tampoco puede ir al hospital, ni medicarse por su SQM, con lo que procuramos no juntarnos can nadie», confiesa Roberto.

Imagen del salón de Eva cubierto en la actualidad

DESDE 2012 | Su vida se acabó en 2012, cuando su estado de salud le impidió hacer vida normal, estuvo a punto de no contarlo y volvió a renacer en octubre de 2014 cuando logró dar con una doctora que le diagnosticó intolerancias alimentarias múltiples, y cambio del todo en septiembre de 2015 cuando fue diagnosticada en el BarnaClinic de Barcelona, por el doctor J. Fernández Solá, uno de los mayores expertos en estas enfermedades (SQM. EHS, EM/SFC, FM) y uno de los autores del documento de consenso de la SQM del Ministerio de salud.

Imagen de la habitación de Eva María

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