Escolares de El Carmelo y residentes de IMQ Igurco conmemoran el Día Europeo de la Solidaridad con una marcha conjunta
AMOREBIETA-ETXANO | Cada 29 de abril, una fecha que se instauró en 2009 gracias a organizaciones como la Plataforma Europea de Personas Mayores y el Foro de la Juventud Europea, se celebra el Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre Generaciones.
Para conmemorar esta efeméride, escolares del Colegio El Carmelo Ikastetxea de Amorebieta y personas mayores de varias residencias de IMQ Igurco (Orue, José M.ª Azkuna, Unbe y Zorrozgoiti) han realizado una caminata conjunta bajo el lema ‘Una comunidad, muchas edades’.
La marcha intergeneracional salía este miércoles desde la residencia IMQ Igurco José M.ª Azkuna hasta el Ayuntamiento, donde Sonia Cabeza, concejala de Acción Social Comunitaria, leía un manifiesto por la solidaridad intergeneracional. Además del alumnado y las personas mayores, participaban familiares y otros colectivos de la comunidad.
En el manifiesto, la Concejala señalaba que «el diálogo entre jóvenes y mayores no sólo enriquece sus vidas, sino que fortalece la sociedad». «En días como hoy», añadía, «tendemos puentes que nos permiten avanzar con más comprensión y respeto».
Por parte del Colegio El Carmelo Ikastetxea, su director titular, Jon Rojas, destacaba que el centro lleva más de diez años desarrollando un proyecto intergeneracional junto a la residencia IMQ Igurco José M.ª Azkuna, con alumnado de Bachillerato. Según explicaba, esta experiencia favorece el desarrollo humano y la empatía entre personas de distintas edades.
Elena Dacal, técnica sociocultural de IMQ Igurco Orue, explicaba que los objetivos de la caminata han sido visibilizar la importancia de la conexión entre generaciones y destacar el valor de la convivencia intergeneracional. Recordaba que Orue mantiene desde hace años un programa estructurado de actividades intergeneracionales con el alumnado de Lauaxeta Ikastola, quienes han elaborado varias de las pancartas de la marcha.
La directora de IMQ Igurco Orue, Rakel Llamosas, subrayaba que la caminata se realizaba «para visibilizar que todas las edades importan y que cada una aporta algo único y necesario». Ha añadía que las actividades intergeneracionales «constituyen un compromiso colectivo que teje una verdadera comunidad».
«Cuando las generaciones se encuentran, el tiempo deja de separar y empieza a sumar», concluía.



