Decenas de personas, a pesar de la lluvia y el frío, se dan cita en la tradicional misa y bendición de los animales y panes

ABADIÑO | Urkiola ha vuelto a convertirse este sábado escenario de una de las tradiciones más queridas del calendario y religioso de Durangaldea: la celebración de San Antonio Abad, patrón de los animales, una jornada en la que fieles y familias suben al santuario acompañados de sus mascotas para recibir la tradicional bendición de los animales. En una jornada gris, lluviosa y en torno a 5 grados, muchos han sido los que no han querido pasar la oportunidad para que sus mascotas pudieran recibir la bendición. Los perros Try, Thor, Luna, Jul, Iker y Toy junto al único gato el poni Niko el burro Periko han sido los grandes protagonistas de este sábado que aguardaban por ciertos nervios la salida del cura para ser bendecidos.
La festividad comenzaba a las 12.00 horas en el Santuario de Urkiola -Mañana domingo será la fiesta de repetición a las 12.00 horas- y ha estado presidida por Imanol Atxalandabaso, párroco de Durango. Tras la eucaristía, como marca la costumbre, se ha bendecido a los animales que se han acercado al alto vizcaíno para la ocasión, acompañados de sus dueños, y se han repartido varios centenares de panes de Garate, Izurtza.
La jornada de San Antonio de invierno, conocida también como San Antón, reúne cada año a decenas de personas y a sus animales en una muestra de respeto a la tradición rural. Hoy, a pesar del frío, pero muchos aprovechando que era sábado han querido acercarse a Urkiola.



