Durante el fin de semana se han recogido otros tres felinos con estos síntomas

AMOREBIETA-ETXANO | En las últimas semanas, el barrio Larrea de la localidad zornotzarra se ha convertido en un foco de preocupación para los amantes de los animales. Según explica a este medio Enrique Cavite, presidente de la asociación Animalien Lagunak, se están registrando varios casos de gatos con claros síntomas de envenenamiento y el goteo de animales afectados no cesa. Sin ir más lejos, este domingo se rescataba a un gato (en la imagen) con vida, pero no se pudo hacer nada para salvarlo y fallecía minutos después.
En solo dos días se han recogido tres gatos enfermos, con cuadros compatibles con intoxicación, que se suman a otros dos recogidos hace aproximadamente un mes y que inicialmente no se relacionaron entre sí. Con los nuevos casos detectados este fin de semana, la asociación teme estar ante una cadena continuada de envenenamientos en la zona. Cavite alerta de que, además de los felinos localizados, hay varios gatos que no han vuelto a aparecer y de los que se teme el peor desenlace.
También en perros
El problema no afecta únicamente a gatos. Según relata el responsable de Animalien Lagunak, en el barrio también hay constancia de un pastor alemán y dos mastines afectados, así como de otros animales de compañía desaparecidos en circunstancias extrañas. “No hablamos de casos aislados, sino de un patrón que se repite y que apunta a la presencia de veneno en la calle”, advierte.
Desde la asociación piden máxima prudencia a los vecinos y vecinas de Larrea, que vigilen de cerca a sus mascotas, eviten que coman cualquier resto de comida del suelo y, ante el menor síntoma (vómitos, temblores, desorientación o salivación excesiva), acudan de inmediato al veterinario. Animalien Lagunak reclama también a la policía que se investigue lo ocurrido y se actúe con contundencia contra la persona o personas responsables de estos hechos, que podrían constituir un delito de maltrato animal. «No descarto poner hoy lumes en conocimiento de la Ertzaintza para que se investigue lo que está ocurriendo», añade Cavite.
“El barrio está muy intranquilo; cada fin de semana nos llaman por un nuevo gato y no podemos normalizar esta situación”, resume Cavite, que insiste en la importancia de denunciar y documentar cada caso para que no quede impune. Mientras tanto, la asociación continuará vigilando la zona y recogiendo animales enfermos o muertos para tratar de frenar esta preocupante oleada de envenenamientos.




Dejadme a mi al o los hijos de puta que ponen el veneno, que se le van a quitar las ganas para siempre.
Creo que lo o los tienes en casa