EH Bildu crítica que el Ayuntamiento ha pagado más de 46.000 euros en intereses por devolver la ayuda y gastará otro medio millón en la demolición para ganar apenas 40 metros de plaza

DURANGO | La polémica política y económica continúa en Durango en torno al futuro del antiguo edificio de Correos. EH Bildu ha alzado la voz para denunciar con dureza la gestión patrimonial y económica del equipo de gobierno (PNV-PSE), calificando la operación actual como un «lujo de tirar dinero público» y criticando una hoja de ruta basada en la «cultura del derribo en lugar de la rehabilitación».
Desde la coalición recuerdan que durante la pasada legislatura diseñaron un proyecto firme y definido para transformar el céntrico inmueble en la Casa de Cultura que Durango sigue sin tener. Una iniciativa estratégica que contaba con una subvención externa ya concedida de 1,5 millones de euros. Sin embargo, lamentan que la decisión del PNV de desechar este plan haya desencadenado una cadena de «gastos e ineficiencias difíciles de justificar ante la ciudadanía».
EH Bildu ha puesto sobre la mesa datos económicos sobre el impacto de esta renuncia en las arcas municipales. Al rechazar el proyecto inicial, el Ayuntamiento de Durango ha tenido que devolver la subvención de 1,5 millones de euros, abonando además más de 46.000 euros en concepto de intereses de demora. A este gasto se le debe sumar ahora el coste directo de la demolición del edificio, presupuestada en 507.095 euros.
«¿Qué gana Durango con todo esto?», se preguntan desde la formación. La respuesta material, aseguran, es una ampliación de la plaza de apenas 40 metros cuadrados, de los cuales una parte sustancial estará ocupada por un estanque de agua. Con severidad, EH Bildu apunta a que podría convertirse en «la plaza más cara del mundo, a razón de 125.000 euros el metro cuadrado», sentenciando que «hay plazas que amplían el espacio público y hay plazas que reducen el sentido común».
Cinco millones
La crítica de la formación abertzale va más allá al analizar la alternativa planteada por el Gobierno municipal, que ha anunciado su intención de ubicar la futura Casa de Cultura en Pinondo Etxea. Aunque desde EH Bildu no discuten la necesidad de este equipamiento en la villa, consideran un sinsentido económico haber rechazado una ayuda millonaria para acabar proponiendo un nuevo proyecto en otra ubicación cuyo coste estimado rozará los 3 millones de euros.
«Lo que podía haberse hecho aprovechando un edificio existente y una ayuda ya concedida acabará costando cerca de cinco millones de euros», lamentan. Desde el grupo político tachan el procedimiento de irracional: «Primero se tira el dinero, luego se tira el edificio y después se vuelve a pedir dinero para hacer algo parecido en otro sitio. Si cualquier familia gestionara así su economía doméstica, se haría muchas preguntas».
EH Bildu concluye exigiendo responsabilidades políticas por la pérdida de la subvención, el pago de los intereses y el gasto del derribo, manifestando además su escepticismo sobre si la promesa de Pinondo Etxea llegará a ser una realidad o «otra promesa incumplida más».
Para la coalición, resulta evidente que este tipo de decisiones no responden al interés general del municipio, sino al deseo de borrar el rastro del trabajo de la oposición: «Da la sensación de que algunas decisiones se toman más para deshacer lo que hicieron otros que para resolver las necesidades reales de Durango. Gobernar no es derribar proyectos porque los impulsó otro partido; gobernar es aprovechar lo que beneficia al pueblo».




Bildu tiene un valor impresionante, vergüenza os debiera de dar esta noticia. Ese dinero lo perdisteis vosotros mismos, pidiendo ese dinero para un proyecto imposible. Hubo que devolverlo porque no hicisteis bien las cosas y no hablasteis con patrimonio antes de pedir ese dinero.