El Ayuntamiento espera publicarlo en septiembre y arrancar con las obras a finales de este año

DURANGO | Convertir el antiguo trazado del ferrocarril, que atravesaba la villa, en una vía verde, es el objetivo marcado por el Ayuntamiento de Durango para esta legislatura. Una actuación estratégica que busca coser urbanísticamente el municipio y recuperar un espacio que, durante décadas, hasta diciembre de 2012, cuando se soterró el tren, supuso una barrera física para la ciudadanía.
De momento, dos trazados, correspondientes de las fases uno y el tres, ya son una realidad, pero todavía falta la segunda, posiblemente la más ambiciosa y complicada. El proyecto está redactado desde diciembre de 2024. Cuenta el presupuesto más elevado de las tres partes, previsto de 1,2 millones, y fuentes municipales han confirmado que se está con los últimos detalles de la licitación para publicarlo después del verano. Estas obras tendrán una duración de diez meses, con el objetivo de que la futura vía verde sea una realidad para dentro del año, es decir, para segundo semestre de 2026. Un trazado unirá las calles Ermodo con Ollería, paralelo por la calle Trenbide y atravesando el puente de hierro sobre el río Mañaria, y pasará por detrás de la Musika Eskola, recientemente reformada.
Para septiembre

Las otras dos fases finalizaron el pasado mes de abril, unas obras correspondientes al inicio del proyecto, desde la calle Trenbide hasta la intersección de Ermodo y desde Olleria hasta Untzillatx.
Con un presupuesto de 118.580 euros (IVA incluido), los trabajos se han llevado a cabo en un plazo de cuatro meses. Las actuaciones se desarrollaban en las calles Trenbide y Untzillatx y permitían demoler antiguos elementos ferroviarios como muros de cerramiento y la solera del apeadero, abriendo paso a una nueva zona verde de más de 2.260 metros cuadrados. Asimismo, se instalaba mobiliario urbano moderno y se mejoraba el alumbrado público, todo ello con criterios de sostenibilidad, accesibilidad e integración paisajística. “Desde el inicio de la legislatura, este proyecto ha sido una de nuestras prioridades. Queremos un Durango más unido, accesible y habitable para todas las personas”, explicó Mireia Elkoroiribe, alcaldesa del municipio, cuando finalizaron las obras de las dos primeras fases el pasado mes de abril.
Este proyecto se enmarca en el convenio de cesión firmado con Euskal Trenbide Sarea (ETS) en abril de 2024, mediante el cual Durango recibió más de 9.300 metros cuadrados de superficie liberada tras el soterramiento del ferrocarril. “Este proyecto es el reflejo de nuestro compromiso con Durango y con todos sus vecinos. Desde el inicio de la legislatura, tuvimos claro que la transformación de este espacio no solo era una necesidad urbana, sino una oportunidad estratégica para mejorar la calidad de vida de las y los durangarras. Cumplir con la palabra dada y avanzar hacia un Durango más unido, accesible y habitable ha sido nuestra prioridad”, zanjó la primera edil.
Ahora, si todo marcha según lo previsto, la licitación de los trabajos para completar esta vía verde y que sea realidad, saldrá en el mes de septiembre. Fuentes municipales apuntan que las obras podrían comenzar a finales o comienzos del próximo año para que estén finalizadas en el segundo semestre del próximo año 2026. De esta forma, en 2026 Durango podrá borrar la cicatriz ferroviaria que dividió el municipio durante décadas y recordarlo en verde.



