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El ermuarra Hodei Rivas, campeón de la primera Copa Base Individual de España

Ane Fernandéz de Arroyabe firma una temporada memorable quedando en la posición 13

Hodei Rivas y Ane Fernández de Arroyabe

GIMNASIA RÍTMICA | La Copa Base Individual de gimnasia rítmica celebrada este fin de semana en Madrid dejaba un balance inmejorable para el club Olazarmendi, que acudía a la cita nacional con dos gimnastas y regresó con un título histórico y una reivindicación deportiva que deja huella.

A sus 13 años, Hodei Rivas se proclamaba campeón de la primera Copa Base masculina celebrada en España, una categoría pionera que empieza a consolidarse gracias al crecimiento exponencial tanto en participación como en la creciente calidad de sus deportistas. Aunque la gimnasia rítmica masculina aún es una asignatura pendiente a nivel internacional, siendo la única disciplina Olímpica sin participación de ambos sexos, la progresiva apertura hacia la igualdad está impulsando un desarrollo acelerado dentro de la península que empieza a contagiar poco a poco a países vecinos.

«Un mensaje claro»

Dejando los méritos puramente deportivos a un lado, la victoria de Hodei transmite un mensaje social claro: los niños pueden y deben practicar gimnasia rítmica si así lo desean, sin barreras estructurales, históricas, políticas ni sociales. La pasión por el deporte nunca debería conocer límites, y cualquier entrenadora que trabaja con un gimnasta masculino coincide en destacar la misma cualidad en su deportista: la entrega y la intensidad que muestran en cada ejercicio que realizan.

Por su parte, Hodei ascenderá la próxima temporada a categoría absoluta, un desafío considerable para un club humilde como Olazarmendi, ya que debido a la combinación entre la limitada disponibilidad de los espacios deportivos y el horario académico del gimnasta sumará tan solo 11 horas semanales de entrenamiento que quedan lejos de las habituales 15-20 horas que dedican sus futuros competidores. Aun así, su progresión confirma que la ilusión y las ganas de aprender pueden superar limitaciones estructurales.

Ane Fernández de Arroyabe

Por su parte, Ane firmó una temporada memorable con un ejercicio cargado de emoción y reivindicación, que le valió la 13ª posición entre más de 90 participantes en la categoría juvenil.

Con 22 años, un grado universitario y una vida laboral activa, Ane demuestra que la competición nacional puede convivir con una vida académica y profesional plena. Entrenando hasta 7 días a la semana durante esta temporada, su presencia en la Copa Base abandera y reivindica el papel de la mujer adulta en el deporte, sirviendo de ejemplo para combatir el abandono temprano femenino, un problema aún muy presente en la mayoría de disciplinas.

Tanto Hodei como Ane se han convertido en abanderados de Olazarmendi en dos frentes sociales imprescindibles:

  • La igualdad real en la gimnasia rítmica masculina.
  • La lucha contra el abandono deportivo femenino.

El club celebra con orgullo no solo los resultados deportivos, sino el mensaje que ambos transmiten. Su presencia en la Copa Base de Madrid demuestra que el deporte puede ser una herramienta de cambio, un espacio inclusivo y un punto de partida para que nuevas generaciones puedan encontrar en la gimnasia rítmica un lugar en el que crecer y desarrollar su mejor versión.

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