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«Soy de Bolivia, pero me siento una iurretarra más. Estoy feliz con el trato de la gente»

La boliviana Amalia López, ganadora del concurso empresarial, ha abierto una tienda dedicada a la venta de frutas, verduras y charcutería en la calle Uralde

Amalia López e Iñaki Totorikaguena, alcalde de Iurreta.

IURRETA.- Han pasado 16 años desde que Amalia López Hernández, en compañía de su marido, dejó su Bolivia natal buscando un futuro mejor. Hoy, se muestra muy satisfecha y orgullosa de haber abierto su propio negocio en el municipio de Iurreta. Ubicado en la calle Uralde, se trata de un establecimiento dedicado a la venta de frutas, verduras y charcutería que se ha impuesto en el consolidado Concurso de Proyectos Empresariales que por décimo tercer año consecutivo organiza el Ayuntamiento con el propósito prioritario de impulsar la creación de nuevas empresas dentro de los límites del casco urbano. “Vivía en una pequeña aldea de Bolivia dedicándome a la agricultura y el ganado. Decidí salir con mi marido porque la situación no era buena allí. La vida nos ha golpeado mucho, pero con ilusión y trabajo se consiguen la cosas y ahora tenemos nuestro propio negocio”, valoró muy satisfecha con la apertura del establecimiento.

Desde el pasado mes de diciembre Amalia atiende a sus clientes en la céntrica calle iurretarra y cada vez son más las personas que se animan a comprarle fruta fresca y la amplia variedad de productos que ofrece en sus estanterías. El significado del refrán el que tenga tienda que la atienda, ha sido rápidamente asimilado por su responsable que dedica muchas horas a un negocio que ofrecer la posibilidad también de compra prensa. En horario de 8.30 horas a 14.00 horas y por la tarde de 17.00 a 20.00 horas, dos días a la semana Amalia madruga para ir a Mercabilbao en busca de buen género para sus clientes. “Me suelo levantar a las 5,30 horas para traer fruta fresca y siempre a un precio económico. Estoy muy contenta con la respuesta de la gente y cada son más los que pasan por la tienda a conocerla”, explicó muy agradecida a la clientela.

Defendiendo que la clave es “ser amable y cercana en el trato con la gente”, Amalia valoró la subvención de 6.000 euros recibida por la administración local iurretarra. En este sentido, el Ayuntamiento lo que pide con este concurso son propuestas que tengan como base una idea que dé origen a una realidad empresarial acorde con las condiciones del casco. “Nunca es fácil emprender y poner en marcha un negocio de cualquier tipo y más aún, hacerlo en plena pandemia. He invertido bastante dinero en el negocio, pero esta ayuda del Ayuntamiento ha sido como una bendición de dios”, puntualizó agradecida al Consistorio de la anteiglesia.

A sus 39 años, Amalia reside en Durango con su marido y tres hijas de 10, 14 y 17 años. Esta última, algunas tarde cuando sale del colegio suele echar un cable en la tienda. Antes de abrir el negocio, trabajaba como empleada de hogar y en la limpieza. Dedicándole ahora prácticamente todas las horas del día al nuevo negocio, Amalia ha decidido cerrar los domingos para poder estar con su familia. “Los sábados estoy hasta mediodía y después cierro hasta el lunes para descansar y desconectar. Hay que guardar tiempo también para disfrutar y estar con los de casa”, aseguró con cariño.

Echando la vista atrás, Amalia se mostró muy orgullosa con la decisión tomada de dejar Bolivia en busca de una vida mejor y haber logrado salir adelante aquí junto al cariño de su familia. Desde su llegada insistió en que el trato siempre fue respetuoso. “Tengo que decir que la gente es muy buena. Soy de fuera, pero me siento una iurretarra más. Estoy aprendiendo euskera y entiendo algunas cosas. No tengo palabras para agradecer el trato que he recibido de la gente y me siento muy feliz”, zanjó la responsable del nuevo negocio.

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