Ander Ansorena a sus 21 años trabaja en el centro de estética junto a su madre Virginia en Durango

DURANGO | A sus 21 años Ander se dedica a una profesión minoritaria en el sector masculino. Desde hace unos años él ha seguido los pasos de su madre Virginia, siendo esteticista.
Todo comenzó un verano que tuvo que sustituirle en el centro y según confiesa Ander, el trabajo le gustó tanto que dejó de lado su intención de ir a la universidad a estudiar folología hispánica, tras sus estudios en Jesuitak, e hizo un grado superior de estética en Bilbao. «Hice las prácticas aquí, estuve tan contento y dije: aqui me quedo», asegura el joven esteticista en una entrevista en DOTB. «No lo tenía tan tan claro pero probé y me gustó», añade.
«Es un mundo más de mujeres, es raro ver trabajar en estos centros a hombres, pero esto puede aminar a que vengan más», asegura Ander. El joven añade que le gusta tratar con la gente y se siente realizado viendo a la gente cuando sale contenta y «guapa».



Claro que si, animo Ander, los hombres y las mujeres todos somos capaces y podemos ser buenos profesionales en cualquier oficio.
Cuando yo estudiaba aux. de enfermeria alla por el año 93 tambien eramos 3 de 35 en clase y ahora ya se van viendo mas..