Durango, Berriz, Elorrio, Mañaria y Ermua, entre otros, reúnen a decenas de personas en la convocatoria

ERMUA | Más de 100 municipios de Euskadi se sumaban a la cacerolada convocada este viernes por la iniciativa Gernika-Palestina para denunciar el genocidio que se está llevando a cabo contra la población palestina y han exigido “romper” las relaciones con Israel. Además de ciudadanos, a las protestas se sumaban representantes de partidos políticos, sindicatos y diversas asociaciones. En Durangaldea, localidades como, Berriz, Elorrio, Amorebieta, Mañaria, Durango, en la plaza del ayuntamiento y Ermua, en Cardenal Orbe, reunían a decenas de personas, 200 en la villa ermuarra según han informado los organizadores a DOT.
🇵🇸𝗕𝗨𝗥𝗥𝗨𝗡𝗕𝗔𝗞
🄴🅄🅂🄺🄰🄻 🄷🄴🅁🅁🄸 🄾🅂🄾🄰🄽
𝗕𝗘𝗥𝗥𝗜𝗭 pic.twitter.com/i07cHkIWxC— Gernika-Palestina Herri Ekimena (@GerPalesti2023) September 6, 2025
En el comunicado leído al final del acto, los organizadores hicieron un llamamiento a la población para que «exija a nuestras autoridades que impongan sanciones de una vez por todas y rompan las relaciones económicas y militares con Israel, porque todo el mundo sabe que si persiste este genocidio es gracias a la pasividad de la comunidad internacional». Asimismo, pidieron que «no se siga normalizando más el estado genocida de Israel a través de la cultura y el deporte» y subrayaron «la importancia de la respuesta ciudadana en la Vuelta ciclista».
Reunión en Ermua
Por su parte, Ermua Palestinarekin Ekimena ha convocado una reunión abierta para el próximo miércoles, 10 de septiembre, a la que invita a todas aquellas personas que estén dispuestas a organizar su solidaridad con Palestina de alguna manera en Ermua. Será a las 19:00 horas en el Ateneo de Eskilarupe.

Mañarin ere Palestinaren alde!
🇵🇸 Utzi bakean Palestina!
📢 Genozidioa STOP!@GerPalesti2023#FreePalestine#GenozidioaGelditu pic.twitter.com/K6xGRF5Omp— Garazi Etxebarria Bizkarra (@EtxebaGara) September 5, 2025



Hola soy netanyahu, me ha conmovido, no voy a invadir mas.
Luego se queja de que con los fuegos artificiales no piensan en el estrés que generan a niños con autismo o los perros y otros animales