Presentan un libro escrito por el historiador, Juan Antonio Carballo, sobre la historia de los jesuitas en la localidad durangarra

DURANGO | Martes, 28 de mayo, 17.55 horas y el salón del tercer piso del Museo de Arte e Historia de Durango se llenaba de caras conocidas. El espacio se quedaba pequeño y algunos tuvieron que presenciar de pie la presentación del nuevo libro de la historia de los Jesuitas de Durango (1841-2020). El acto estuvo presentado por quien fue directora del centro durante los años 2013 y 2020, Eva Rodríguez, junto a ella se encontraban Juan Antonio Carballo, escritor del libro e historiador, Koldo Katxo, jesuita y José Javier Pardo, representante de la plataforma apostólica de Loiola. Además, el acto contaba con presencia del txistulari Juanan Aroma, la dantzari Jaione Fernández y el grupo de violonchelo Gehi Zazpi.
“Ponemos en valor el trabajo de todos los Jesuitas en el servicio de pastoral y la iglesia de San José del colegio”, apuntaba emocionado el jesuita Koldo Katxo. «Este acto es más un homenaje que un acto de despedida”, apuntaba Jose Javier Pardo. «Este libro recoge la historia de más de 170 años de vida compartida. Además, las 153 páginas explican lo que ha sido la asociación Jesuiten Etxea y su influencia que ha tenido en Durango y en toda la comarca de Durangaldea«, añadía. “La apuesta de los Jesuitas ha traído carisma a Durango ya que este colegio ha apostado por el euskera y la cultura vasca desde bien pronto”, ha señalado Japardo. También quiso subrayar que este colegio ha tenido en el centro a las personas y los proyectos de acogida de personas vulnerables», subrayaba Pardo en la presentación.
153 páginas
Una nueva publicación de 153 páginas divididas en cinco capítulos, donde se refleja la historia de este centenario colegio. Un libro, publicado en 2024 aunque la pretensión era haberlo presentado en 2020 cuando los jesuitas se despidieron de Durango, basado en el trabajo que Juan Antonio Carballo llevó a cabo en 2005 con motivo del 125 aniversario del colegio.
El primer capítulo hace referencia a los años comprendidos entre 1841 y 1880: Los Jesuitas llegan a Durango. Estas fechas marcan la llegada de los Jesuitas y la instauración del primer colegio de estos a Durango. En 1867, estuvo a punto de desaparecer la comunidad de Jesuitas de Durango por cambios de destinos y la 2ª Guerra Carlista.
El segundo capítulo abarca lo acontecido entre 1880 y 1931. Estos 50 años fueron un periodo de paz y la compañía fue dando pasos agigantados en temas como la educación o la gramática latina. Además, en esta segunda etapa se plantea la idea de hacer un nuevo colegio apostólico para crear vocaciones religiosas en Durango. Los jesuitas tenían como objetivo hacer un colegio católico, pero el Consistorio durangarra requería un centro de bachillerato. Al final, llegaron a un acuerdo y, en 1880, abrió sus puertas el colegio Jesuitak de Durango. En ese primer curso escolar, había 64 alumnas y alumnos. En 1907, se construyó un colegio nuevo y una iglesia y, 11 años más tarde, se impulsó por el euskera. En 1919, se inauguró un internado y en 1924 se hizo un campo de fútbol. En 1928, se instaló el campo bachillerato y en 1931, se celebró el 50 aniversario del colegio donde había 24 jesuitas.

El tercer capítulo hace referencia a los tiempos posteriores de la II. República y la Guerra Civil. El 31 de marzo de 1936, con motivo del bombardeo de Durango, una bomba cayó sobre la iglesia donde murieron 27 personas que estaban celebrando una misa. La iglesia se reconstruyó y se reabrió el 19 de marzo de 1943. Pasada la Guerra, los jesuitas mantuvieron la idea de crear vocaciones en los que fueron años de penurias para toda la población en general. Desde 1949 hasta 1979 se instaló la escuela como centro independiente de la escuela de armería de Eibar además de impartir clases de matemáticas, dibujo o delineación.
El cuarto capítulo hace referencia a los sucesos courridos entre 1960 y 1979. En el curso 1962-1963 llegaron los primeros profesores laicos y, en 1965, la primera mujer que emprendió clase como maestra. Durante este curso había 200 alumnos y el ambiente del colegio era familiar.
En la década de 1970 fueron tiempos de cambios donde se hicieron numerosos cambios y se fomentó la práctica del deporte en el colegio.


