[dotb.eus] Iñaki Uribesalgo construye el santuario de Urkiola a escala reciclando cartón

Está expuesta en el templo abadiñarra desde hace unas semanas
Iñaki Uribesalgo posa con la maqueta de la iglesia de Iurreta

IURRETA.- Iñaki Uribesalgo está en estos momentos levantando su próxima maqueta basada en el edificio del teatro San Agustín y el antiguo hospital de Durango. Pero su último trabajo ha sido una maqueta “la más difícil” para él, que impresiona y no deja indiferente a nadie que puede verlo en el templo abadiñarra: El Santuario de Urkiola a escala. Un trabajo que le ha llevado un año y medio, unas 56 horas en total. “A esta labor le dedico ratitos cuando estoy en la tienda, a veces puedo sacar dos horas y otras unos minutos, por eso voy haciendo las maquetas en momento libres”, explica Iñaki, que actualmente regenta una floristería en Iurreta.

En total lleva hechas unas cuantas, la iglesia de Iurreta, la ermita de Gerediaga, un caserío de Elorrio o el Santuario de Urkiola… Todas ellas con una particularidad y es que están hechas en un 98% con cartón reciclado. “Normalmente cojo la cajas en las que vienen las flores y las reciclo. Prácticamente las maquetas están hechas solo de este material, que luego les doy forma y les pinto. Por ejemplo en la maqueta de Urkiola “solo el pararrayos es de metal y la cúpula de corcho, además de algo de musgo para adornar”, recuerda.

Maqueta de la sede de la Mancomunidad de Astola, antigua cárcel

Para realizar este laborioso trabajo, Iñaki confiesa que conseguir construirlo a escala resulta muy complicado. Para ello en muchas ocasiones se basa en muchas fotos, en mirar Google Maps o en imágenes captadas por algún dron. “Hago poco más o menos, estudio todas las imágenes y en base a eso levanto las maquetas”, subraya el artista iurretarra. Pero esto, más allá de un hobbie para él, también se ha convertido en un trabajo más, de hecho en la maqueta de Urkiola se puede leer: “Maquetas a encargo”. El polifacético Iñaki señala que al margen del trabajo de floristero, él también realiza estas obras como otra dedicación más. Y es que sus maquetas se encuentran a la venta y confiesa que “la del santuario andaría en torno a unos 700 euros”.

Caserío Askarrakola de Elorrio

Ahora el iurretarra saca tiempo para su última afición, volar en parapente. Un deporte al que anima a toda la gente a montarse al biplaza. Dice sentirse muy contento con su profesor Douglas y “se ven unas vistas fantásticas”.

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