Río de Oro hace balance de la estancia de los menores saharauis, que llegaron con tres semanas de retraso por dificultados burocráticas

DURANGO | Punto y final a un verano que jamás olvidarán. Será esta tarde y en la jornada de mañana cuando los 40 niños y niñas saharauis regresen a los campos refugiados de Tinduf (Argelia), tras pasar el verano en Durangaldea. En total, llegaron 40 menores repartidos entre las asociaciones Río de Oro (12), Hamadako Izarrak (15) y 13 más acogidos por familias de la comarca.
Con retraso debido a las dificultades burocráticas, la expedición saharaui llegó a mediados del pasado mes de julio. «Todo esto nos ha trastocado mucho, sobre todo en cuanto a las citas médicas y algunas actividades. Esto no puede volver a ocurrir porque es una pena organizar este tipo de proyectos para dos meses y que después haya tres semanas que se esfuman. No cabe duda de que la experiencia ha sido más corta, pero los niños se han adaptado superbién y han disfrutado muchísimo”, ha valorado Mikel del Arco, responsable de Río de Oro.
Durante su estancia y como viene siendo habitual, los menores han disfrutado de numerosas actividades, juegos y excursiones. Además, han evitado las altas temperaturas del desierto, han recibido una alimentación equilibrada y han pasado revisiones médicas completas que refuerzan su bienestar.
Con la pena de decir hasta el próximo verano a los niños y niñas saharauis, desde la ONG durangarra han recalcado que, «seguiremos apoyando a este colectivo de menores. Ahora el genocidio de Gaza está muy presente y, por supuesto, tiene que estar, pero no queremos olvidar la lucha del pueblo saharaui que lleva 50 años refugiado en el desierto”.



